¿Los medicamentos para la presión arterial aumentan el riesgo de COVID-19? ¿O podrían ayudar?

¿Los medicamentos para la presión arterial aumentan el riesgo de COVID-19? ¿O podrían ayudar?

La pandemia de COVID-19 ha dejado a muchas personas preguntándose cómo sus medicamentos podrían afectar su riesgo de enfermarse. Para quienes toman medicamentos para la presión arterial, como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o los bloqueadores del receptor de angiotensina II (BRA), la pregunta es aún más apremiante. Estos medicamentos se usan comúnmente para tratar la presión arterial alta y problemas cardíacos. Pero, ¿podrían hacerte más propenso a contraer el virus? ¿O podrían ayudarte a protegerte de una enfermedad grave? Profundicemos en la ciencia para descubrirlo.

¿Cómo entra el COVID-19 en tu cuerpo?

Para entender la conexión entre estos medicamentos y el COVID-19, debemos ver cómo funciona el virus. El SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, ingresa a las células humanas al unirse a una proteína llamada ACE2 (enzima convertidora de angiotensina 2). Piensa en ACE2 como una puerta que el virus usa para entrar. Una vez dentro, el virus comienza a multiplicarse, causando daño e inflamación.

Sin embargo, ACE2 no es solo una puerta para el virus. También es una parte importante del sistema de tu cuerpo para controlar la presión arterial y la inflamación. Ayuda a equilibrar los efectos de otra molécula llamada angiotensina II, que puede estrechar los vasos sanguíneos y aumentar la inflamación. ACE2 descompone la angiotensina II en una forma más suave que relaja los vasos sanguíneos y reduce la inflamación.

¿Los IECA y los BRA aumentan los niveles de ACE2?

Aquí es donde las cosas se ponen interesantes. Los IECA y los BRA funcionan bloqueando los efectos de la angiotensina II. Los IECA detienen la producción de angiotensina II, mientras que los BRA evitan que actúe en su receptor. Algunos estudios en animales han sugerido que estos medicamentos podrían aumentar la cantidad de ACE2 en el cuerpo. Si eso es cierto, ¿podría significar más «puertas» para que el virus entre en tus células?

La respuesta no es sencilla. Si bien algunos estudios en animales han mostrado niveles más altos de ACE2 con estos medicamentos, las dosis utilizadas fueron mucho más altas que las que las personas suelen tomar. Además, hay dos formas de ACE2: una que permanece en la superficie de la célula y otra que flota libremente en la sangre. La ACE2 unida a la superficie ayuda al virus a entrar en las células, pero la ACE2 libre podría bloquear el virus actuando como un señuelo. Por lo tanto, el efecto general de estos medicamentos en el riesgo de COVID-19 no está claro.

¿Qué dicen los estudios en humanos?

Los investigadores han examinado si las personas que toman IECA o BRA tienen más probabilidades de contraer COVID-19 o tener peores resultados. Hasta ahora, los resultados son alentadores. Un estudio de pacientes hospitalizados con COVID-19 e hipertensión encontró que aquellos que tomaban IECA o BRA tenían un menor riesgo de morir en comparación con aquellos que no tomaban estos medicamentos. Es importante destacar que ambos grupos tenían niveles similares de presión arterial, lo que sugiere que el beneficio no se debía simplemente a un mejor control de la presión arterial.

Otro estudio comparó a personas que tomaban IECA o BRA con aquellas que no los tomaban y no encontró diferencias en la probabilidad de dar positivo para COVID-19 o desarrollar una enfermedad grave. Estos hallazgos sugieren que estos medicamentos no aumentan el riesgo de enfermarse y podrían incluso ayudar a proteger contra la enfermedad grave.

¿Cómo podrían los IECA y los BRA ayudar en el COVID-19?

Si estos medicamentos no aumentan el riesgo de infección, ¿cómo podrían ayudar? Una posibilidad es que reduzcan la inflamación. Cuando el virus se une a ACE2, puede disminuir la cantidad de ACE2 disponible para descomponer la angiotensina II. Esto puede llevar a una acumulación de angiotensina II, que puede causar inflamación y daño a los pulmones. Al bloquear los efectos de la angiotensina II, los IECA y los BRA podrían ayudar a reducir este daño.

Los estudios en animales respaldan esta idea. En ratones infectados con un virus relacionado, aquellos con menos ACE2 tuvieron un peor daño pulmonar, mientras que aquellos con más ACE2 estuvieron protegidos. Esto sugiere que mantener la función de ACE2 podría ser importante para prevenir lesiones pulmonares graves en el COVID-19.

¿Podrían tus genes desempeñar un papel?

Tus genes también podrían influir en cómo te afecta el COVID-19. Algunas personas tienen ligeras diferencias en su gen ACE2 que podrían afectar la cantidad de ACE2 que producen o cómo funciona. Estas diferencias podrían hacer que algunas personas sean más o menos propensas a enfermarse o desarrollar complicaciones graves. Por ejemplo, un estudio encontró que una variación específica en el gen ACE2 estaba relacionada con un mayor riesgo de una afección pulmonar grave llamada SDRA, que puede ocurrir en el COVID-19.

Entender estos factores genéticos podría ayudar a los médicos a adaptar los tratamientos a pacientes individuales. Por ahora, sin embargo, se necesita más investigación para determinar cómo estas diferencias afectan el riesgo y los resultados del COVID-19.

¿Deberías seguir tomando tu medicamento?

A pesar de las preocupaciones, la mayoría de los expertos coinciden en que las personas deben seguir tomando sus IECA o BRA a menos que su médico indique lo contrario. La evidencia actual no muestra que estos medicamentos aumenten el riesgo de contraer COVID-19. De hecho, podrían incluso ayudar a proteger contra la enfermedad grave. Dejar de tomar estos medicamentos sin consejo médico podría llevar a una presión arterial alta no controlada o problemas cardíacos, que son riesgos graves por sí mismos.

¿Qué sigue en la investigación?

Los científicos todavía están trabajando para entender la relación exacta entre los IECA, los BRA y el COVID-19. Se necesitan estudios grandes y bien diseñados para confirmar si estos medicamentos afectan el riesgo de infección o la gravedad de la enfermedad. Los investigadores también están explorando cómo las diferencias genéticas en ACE2 podrían influir en los resultados del COVID-19. Este conocimiento podría llevar a tratamientos más personalizados en el futuro.

Conclusión

La conexión entre los IECA, los BRA y el COVID-19 es compleja. Si bien ha habido preocupación de que estos medicamentos podrían aumentar el riesgo de infección, la evidencia hasta ahora sugiere que no lo hacen. De hecho, podrían ayudar a proteger contra la enfermedad grave al reducir la inflamación y el daño pulmonar. Si estás tomando estos medicamentos, es importante seguir haciéndolo a menos que tu médico te indique lo contrario. Como siempre, mantente informado y sigue las últimas pautas para protegerte a ti mismo y a los demás.

Con fines educativos únicamente.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000996

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