¿Cómo afecta el Pectus Excavatum al corazón y qué cambios ocurren después de la cirugía?
El Pectus Excavatum (PE) es una de las deformidades congénitas más comunes en la pared torácica. Se estima que afecta a uno de cada 500 a 1000 niños. Esta condición se caracteriza por una depresión en el esternón y las costillas, lo que puede comprimir el corazón, especialmente el ventrículo derecho (VD). Aunque algunos pacientes no presentan síntomas graves, otros experimentan un empeoramiento progresivo de la función cardiopulmonar con el tiempo. Por esta razón, la cirugía para corregir la deformidad es una opción recomendada. Pero, ¿realmente mejora la función del VD después de la cirugía? Un estudio reciente utilizó ecocardiografías en 2D y 3D para responder a esta pregunta.
¿Qué es el Pectus Excavatum?
El PE es una deformidad en la que el esternón y las costillas se hunden hacia dentro, creando una depresión en el pecho. Esto puede comprimir el corazón, especialmente el VD, que es la cavidad cardíaca más cercana al esternón. El VD tiene una pared delgada y baja presión, lo que lo hace más susceptible a la compresión. Esta compresión puede afectar la forma y la función del VD, lo que a su vez puede impactar la capacidad física y la salud general del paciente.
¿Cómo se evaluó la función del VD en este estudio?
El estudio incluyó a 21 pacientes con PE que se sometieron a cirugía correctiva en el Hospital Infantil de Beijing entre julio de 2016 y febrero de 2017. Todos los pacientes fueron evaluados antes de la cirugía, al tercer día después de la operación y tres años después, antes de retirar la barra de soporte colocada durante la cirugía. También se incluyó un grupo de control de 21 niños sanos sin deformidades en la pared torácica.
Para evaluar la función del VD, se utilizaron ecocardiografías en 2D y 3D. La ecocardiografía en 2D es una técnica común que usa ondas de sonido para crear imágenes del corazón. Sin embargo, debido a la forma única del VD, esta técnica puede tener limitaciones para evaluar su función con precisión. Por otro lado, la ecocardiografía en 3D ofrece una visión más detallada y precisa, permitiendo medir volúmenes y la función del VD con mayor exactitud.
¿Qué se midió en las ecocardiografías?
En las ecocardiografías, se midieron varios parámetros relacionados con la forma y la función del VD. Estos incluyeron el diámetro transversal, anteroposterior y longitudinal del VD en la fase de relajación del corazón, el diámetro del anillo de la válvula tricúspide (la válvula que separa la aurícula derecha del VD), la excursión sistólica del plano del anillo tricúspide (una medida de la función del VD), el cambio fraccional del área del VD (otra medida de la función), y la onda S’ del Doppler tisular (que mide la velocidad del movimiento del tejido del VD).
Además, se utilizó la ecocardiografía en 3D para medir el volumen del VD al final de la diástole (cuando el corazón está relajado), el volumen al final de la sístole (cuando el corazón se contrae), el volumen de eyección (la cantidad de sangre que el VD bombea en cada latido) y la fracción de eyección (el porcentaje de sangre que el VD expulsa en cada latido). También se midió la deformación longitudinal del VD, que es una medida de cuánto se estira y se contrae el VD durante el ciclo cardíaco.
¿Qué encontró el estudio?
Los resultados mostraron que los pacientes con PE tenían un VD más pequeño y una función reducida en comparación con el grupo de control. En particular, el volumen del VD al final de la diástole, el volumen de eyección, la fracción de eyección y el cambio fraccional del área del VD eran significativamente menores en los pacientes con PE. Además, la deformación longitudinal de la pared libre del VD también estaba reducida.
Después de la cirugía, se observaron mejoras significativas en varios parámetros del VD. El volumen al final de la diástole, el volumen de eyección, la fracción de eyección y el cambio fraccional del área del VD aumentaron, mientras que el volumen al final de la sístole disminuyó. Estos cambios indican que la función del VD mejoró después de la cirugía.
En el seguimiento a los tres años, las dimensiones anteroposterior y longitudinal del VD habían aumentado, pero no se observaron cambios significativos en los parámetros de la ecocardiografía en 3D. Esto sugiere que las mejoras en la función del VD se mantuvieron durante al menos tres años después de la cirugía, y que las dimensiones del VD aumentaron con el crecimiento de los pacientes.
¿Qué significa esto para los pacientes con PE?
Este estudio confirma que el PE puede afectar negativamente la forma y la función del VD. Sin embargo, también muestra que la cirugía correctiva puede mejorar la función del VD y que estas mejoras se mantienen a largo plazo. Esto es especialmente importante para los pacientes pediátricos, ya que la corrección temprana puede permitir que el VD se desarrolle de manera más normal.
Es importante recordar que cada paciente es diferente, y los resultados pueden variar. La decisión de someterse a una cirugía debe tomarse en consulta con un médico especialista, quien puede evaluar los riesgos y beneficios individuales.
Conclusión
El Pectus Excavatum puede comprimir el ventrículo derecho y afectar su función. Sin embargo, la cirugía correctiva puede mejorar la función del VD y estas mejoras pueden mantenerse a largo plazo. Este estudio destaca la importancia de evaluar cuidadosamente la función cardíaca en pacientes con PE y considerar la cirugía como una opción para mejorar la salud cardiopulmonar.
Para fines educativos solamente.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001414