¿Cómo afecta el sistema inmunitario debilitado a los virus en nuestro cuerpo?

¿Cómo afecta el sistema inmunitario debilitado a los virus que viven en nuestro cuerpo?

Nuestro cuerpo es hogar de una gran cantidad de virus, conocidos como el «viroma» (conjunto de virus que habitan en el cuerpo humano). Estos virus, aunque en su mayoría no causan problemas, pueden volverse peligrosos cuando el sistema inmunitario está debilitado. ¿Qué pasa con estos virus cuando nuestras defensas no funcionan bien? Este artículo explora cómo el viroma cambia en personas con sistemas inmunitarios comprometidos y qué implicaciones tiene para la salud.

Introducción al sistema inmunitario debilitado y el viroma

El sistema inmunitario es nuestra defensa natural contra infecciones. Cuando está debilitado, ya sea por causas genéticas o por factores externos, el cuerpo se vuelve más vulnerable a enfermedades. Esto se conoce como inmunodeficiencia. Hay dos tipos principales: las inmunodeficiencias primarias (causadas por defectos genéticos) y las secundarias (provocadas por factores como infecciones o tratamientos médicos). Un ejemplo común de inmunodeficiencia secundaria es el SIDA, causado por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

El viroma humano incluye virus que infectan bacterias (llamados bacteriófagos), virus que infectan células humanas, y otros tipos de virus. En total, un solo cuerpo humano puede albergar alrededor de 10^13 partículas virales, principalmente en el intestino. Aunque la mayoría de estos virus son inofensivos, en personas con sistemas inmunitarios debilitados pueden causar infecciones oportunistas y enfermedades graves.

Cambios en el viroma en personas con sistemas inmunitarios debilitados

Personas que viven con VIH

El VIH ataca las células CD4+ del sistema inmunitario, debilitando las defensas del cuerpo. En personas con VIH, se han observado cambios significativos en el viroma, especialmente en el intestino. Por ejemplo, se ha encontrado un aumento en la cantidad de virus como los Adenoviridae y Anelloviridae en personas con recuentos de células CD4+ muy bajos. Estos cambios están relacionados con la inmunodeficiencia y no con el tratamiento antirretroviral (ART).

En muestras de saliva de personas con VIH, se ha detectado un virus llamado lymphocryptovirus, que es raro en personas sin VIH. En la sangre, además del VIH, también se encuentran otros virus como el de la hepatitis B (VHB), el de la hepatitis C (VHC), y el virus GBV-C. Los niveles de anellovirus en la sangre están relacionados con la carga viral del VIH y el recuento de células CD4+.

Receptores de trasplantes de órganos

Las personas que reciben trasplantes de órganos deben tomar medicamentos que debilitan el sistema inmunitario para evitar el rechazo del órgano. Esto aumenta el riesgo de infecciones y complicaciones. En estos pacientes, el viroma también cambia. Por ejemplo, en receptores de trasplantes de pulmón, se ha observado un aumento en la cantidad de virus como los Anelloviridae y los Herpesviridae. El virus TTV (torque teno virus) ha sido asociado con problemas en el funcionamiento del órgano trasplantado y podría ser un indicador del estado inmunitario.

En receptores de trasplantes de hígado, el viroma cambia de estar dominado por virus como el de la hepatitis B antes del trasplante, a estar dominado por los Anelloviridae después del trasplante. En receptores de trasplantes de riñón, se han encontrado virus como los Anelloviridae y los Herpesviridae en la orina.

Enfermedades autoinmunes

Las enfermedades autoinmunes ocurren cuando el sistema inmunitario ataca por error los tejidos del cuerpo. Estas enfermedades también están relacionadas con cambios en el viroma. Por ejemplo, en niños con diabetes tipo 1, se han encontrado asociaciones con virus como el Enterovirus B y el Coxsackie B. En pacientes con artritis reumatoide, se han observado cambios en los virus presentes en la saliva y las heces.

En personas con lupus eritematoso sistémico (LES), se ha detectado un aumento en la cantidad de ciertos virus en el intestino, mientras que en pacientes con osteoartritis y espondilitis anquilosante, también se han observado cambios en el viroma.

Otras condiciones de inmunodeficiencia

En personas con inmunodeficiencias primarias, como la deficiencia de IgA (un tipo de anticuerpo), los cambios en el viroma son menos evidentes. Sin embargo, en personas con deficiencia de DOCK8 (una condición genética que afecta el sistema inmunitario), se ha observado un aumento en la cantidad de virus en la piel.

Mecanismos de los cambios en el viroma

Los cambios en el viroma en personas con sistemas inmunitarios debilitados son complejos. Los bacteriófagos, que son virus que infectan bacterias, pueden cambiar en cantidad debido a alteraciones en las bacterias que habitan en el cuerpo. Por ejemplo, en personas con VIH, la diversidad de bacterias en el intestino disminuye, lo que podría afectar a los bacteriófagos.

Además, algunos virus pueden interactuar directamente con el sistema inmunitario, activando respuestas inflamatorias. Por otro lado, en personas con sistemas inmunitarios debilitados, los virus que infectan células humanas pueden multiplicarse más fácilmente debido a la falta de control inmunitario.

Implicaciones clínicas de los estudios del viroma

El viroma como posible indicador de salud

El viroma podría ser útil como indicador del estado inmunitario y la progresión de enfermedades. Por ejemplo, en personas con VIH, los cambios en el viroma intestinal podrían ser un marcador de la progresión de la enfermedad. En receptores de trasplantes, los niveles de virus como el TTV podrían ayudar a predecir complicaciones.

Enfoques terapéuticos basados en el viroma

El trasplante de viroma fecal (transferencia de virus de un donante sano a un paciente) y la terapia con bacteriófagos son enfoques emergentes. Estos tratamientos han mostrado potencial en el manejo de enfermedades gastrointestinales y en la reducción de la inflamación en modelos de artritis reumatoide.

Conclusiones

El viroma juega un papel importante en personas con sistemas inmunitarios debilitados. Entender cómo cambia y qué mecanismos están involucrados puede ayudar a desarrollar nuevas estrategias para diagnosticar y tratar enfermedades. Sin embargo, se necesita más investigación para explorar el potencial del viroma como herramienta en la medicina personalizada.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000002899
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