¿Cómo diagnosticar masas pulmonares en pacientes con cáncer de sangre?

¿Cómo diagnosticar masas pulmonares o mediastinales en pacientes con cáncer de la sangre? La cirugía torácica asistida por video puede ser la respuesta

Cuando un paciente con cáncer de la sangre desarrolla una masa en los pulmones o en el área del mediastino (la región entre los pulmones), el diagnóstico se vuelve un desafío. Estas masas pueden ser causadas por una recaída del cáncer, una infección o incluso un tumor secundario. Los métodos tradicionales de diagnóstico, como las biopsias con aguja o las broncoscopias, no siempre son efectivos y pueden conllevar riesgos graves, especialmente en pacientes con defensas bajas o problemas de coagulación. Además, estos métodos a veces no proporcionan una respuesta clara, lo que dificulta el tratamiento adecuado. ¿Existe una alternativa más segura y precisa? La cirugía torácica asistida por video (VATS, por sus siglas en inglés) ha surgido como una opción prometedora.

La VATS es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite realizar biopsias o extirpar parte del tejido pulmonar con menos riesgos y una recuperación más rápida. A diferencia de las cirugías tradicionales, que requieren grandes incisiones, la VATS utiliza una pequeña cámara y herramientas especiales para acceder a la zona afectada. Esto reduce el dolor, el tiempo de hospitalización y las complicaciones. En este artículo, exploraremos cómo la VATS puede ayudar a diagnosticar y manejar masas pulmonares o mediastinales en pacientes con cáncer de la sangre.

Entre diciembre de 2017 y julio de 2019, 12 pacientes con cáncer de la sangre fueron sometidos a VATS para evaluar masas en los pulmones o el mediastino. Estos pacientes habían recibido quimioterapia, y algunos habían logrado una remisión completa (ausencia de signos de cáncer), mientras que otros seguían en tratamiento. La decisión de usar VATS se tomó después de considerar otros métodos, como las biopsias con aguja o las broncoscopias, que no ofrecían la misma precisión o seguridad.

Todos los pacientes recibieron tratamiento preventivo para infecciones pulmonares, incluyendo medicamentos antifúngicos y antibióticos. Sin embargo, a pesar de este tratamiento, las masas no desaparecieron, lo que hizo necesario un diagnóstico más preciso. La VATS se realizó en todos los casos, con biopsias en cinco pacientes, extirpación parcial del pulmón en seis y extirpación completa en uno. La pérdida de sangre durante el procedimiento fue mínima, y el tiempo de hospitalización varió entre 2 y 10 días.

Los resultados de las biopsias realizadas con VATS fueron reveladores. De los 12 pacientes, uno tuvo una recaída de linfoma, otro fue diagnosticado con un nuevo linfoma, seis tenían infecciones por hongos, uno desarrolló un cáncer secundario y tres presentaban tejido cicatricial sin signos de cáncer. Estos hallazgos permitieron ajustar el tratamiento de cada paciente, evitando terapias innecesarias o ineficaces.

El seguimiento de los pacientes mostró una tasa de supervivencia a dos años del 66.7%. Este resultado destaca la importancia de un diagnóstico preciso en pacientes con cáncer de la sangre, ya que las masas pulmonares o mediastinales pueden ser causadas por infecciones o tumores, y cada caso requiere un enfoque diferente.

Las técnicas de imagen, como la tomografía computarizada (TC) o la tomografía por emisión de positrones (PET/TC), son útiles para detectar masas, pero no siempre pueden diferenciar entre una infección y un tumor. Por ejemplo, los valores de captación de glucosa (SUV) en la neumonía por criptococos pueden variar mucho, lo que dificulta distinguirla de una recaída del cáncer. Las guías médicas actuales recomiendan realizar biopsias para confirmar el diagnóstico y evitar tratamientos innecesarios.

La VATS es especialmente útil en estos casos, ya que permite obtener muestras de tejido más grandes y precisas que las biopsias con aguja. En este estudio, el 50% de los pacientes fueron diagnosticados con infecciones, lo que sugiere que las infecciones son una causa común de masas en pacientes con cáncer de la sangre después del tratamiento. Entre los pacientes con infecciones, dos tenían criptococos, tres tenían aspergilosis y uno tenía tuberculosis. La VATS no solo permitió un diagnóstico confiable, sino que también ayudó a iniciar el tratamiento adecuado.

Además, la VATS es menos invasiva que la cirugía tradicional, lo que reduce el riesgo de complicaciones y acelera la recuperación. En algunos casos, los pacientes pudieron someterse a un trasplante de células madre solo dos semanas después de la VATS. Esto es crucial para pacientes con cáncer de la sangre, ya que el tiempo es un factor clave en su tratamiento.

En resumen, la VATS es una herramienta valiosa para diagnosticar y manejar masas pulmonares o mediastinales en pacientes con cáncer de la sangre. Ofrece un diagnóstico preciso, guía el tratamiento adecuado y minimiza los riesgos asociados con los métodos tradicionales. Su uso en este grupo de pacientes es seguro, efectivo y respaldado por estudios clínicos.

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doi.org/10.1097/CM9.0000000000001910

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