¿Cómo ha cambiado el impacto del cáncer de endometrio en el mundo desde 1990 hasta 2019?
El cáncer de endometrio (CE) es el tumor ginecológico más común en los países desarrollados y el segundo más frecuente en China. A nivel mundial, es la segunda causa de muerte por cáncer del aparato reproductor femenino, con un estimado de 97,370 muertes en 2020. Sin embargo, su incidencia y mortalidad varían enormemente entre regiones. Por ejemplo, en América del Norte se registra la tasa más alta de nuevos casos, mientras que en África Subsahariana es la más baja. Estas diferencias plantean un desafío global para la salud pública.
El Estudio de la Carga Global de Enfermedades (GBD, por sus siglas en inglés), realizado desde 1990, ha sido clave para entender cómo el CE afecta a diferentes países y regiones. Los últimos datos del GBD 2019 ofrecen una visión actualizada de la incidencia y mortalidad del CE entre 1990 y 2019. Este artículo explora esos hallazgos, centrándose en las tendencias temporales y las diferencias regionales.
¿Qué es el cáncer de endometrio?
El cáncer de endometrio es un tipo de tumor que se origina en el revestimiento interno del útero, llamado endometrio. Es más común en mujeres mayores, especialmente después de la menopausia. Los factores de riesgo incluyen obesidad, diabetes, y el uso de terapias hormonales. Aunque su tasa de supervivencia es relativamente alta si se detecta a tiempo, sigue siendo una preocupación importante para la salud pública.
¿Cómo se realizó el estudio?
El estudio utilizó datos de la plataforma Global Health Data Exchange (GHDx), que recopila información sobre enfermedades a nivel mundial. Los países se clasificaron en cinco niveles según su índice sociodemográfico (SDI, por sus siglas en inglés), que mide el desarrollo económico y social. Además, se analizaron 21 regiones geográficas.
Se calcularon los casos nuevos y las muertes por CE entre 1990 y 2019. También se examinaron las tasas de incidencia y mortalidad ajustadas por edad (ASIR y ASMR, respectivamente). Para identificar tendencias temporales, se usó un análisis de regresión de puntos de unión (joinpoint regression), que permite detectar cambios significativos a lo largo del tiempo.
¿Qué encontró el estudio?
Incidencia del cáncer de endometrio
A nivel global, los casos nuevos de CE aumentaron de 187,191 en 1990 a 435,041 en 2019. La tasa de incidencia ajustada por edad (ASIR) también subió, pasando de 8.7 a 10.0 por cada 100,000 mujeres. Las regiones con las tasas más altas en 2019 fueron América del Norte de altos ingresos (27.8) y Europa del Este (27.5). En cambio, África Occidental Subsahariana registró la tasa más baja (2.6).
El aumento más notable en la ASIR se observó en la región de Asia Pacífico de altos ingresos, con un incremento anual del 2.4%. En general, las regiones con mayor desarrollo económico (alto SDI) mostraron tasas más altas de incidencia.
Mortalidad del cáncer de endometrio
Aunque las muertes por CE aumentaron de 56,130 en 1990 a 91,640 en 2019, la tasa de mortalidad ajustada por edad (ASMR) disminuyó de 2.7 a 2.1 por cada 100,000 mujeres. Esto representa una reducción anual del 0.8%. La mayor disminución se observó en regiones de SDI medio-alto, como Asia Oriental, donde la ASMR cayó un 1.7% anual.
Sin embargo, algunas regiones experimentaron un aumento en la ASMR, incluyendo el Caribe, América del Norte de altos ingresos, y partes de África Subsahariana.
Tendencias temporales
El análisis de tendencias reveló que la ASIR del CE aumentó un 0.5% anual entre 1990 y 2019. Este incremento fue más pronunciado en regiones de alto SDI, como Europa y América del Norte. Por otro lado, la ASMR mostró una tendencia decreciente, con una reducción anual del 0.8%. La mayor caída ocurrió entre 2011 y 2014, con un descenso del 1.8% anual.
Relación con el desarrollo humano
El estudio también encontró una correlación positiva entre el Índice de Desarrollo Humano (HDI, por sus siglas en inglés) y la incidencia del CE. Es decir, los países con mayor desarrollo humano tendieron a tener tasas más altas de nuevos casos. Esto podría estar relacionado con factores como la obesidad y el síndrome metabólico, más comunes en sociedades desarrolladas.
¿Por qué estas diferencias?
Las variaciones en la incidencia y mortalidad del CE están estrechamente ligadas al nivel de desarrollo económico y social. En países de alto SDI, factores como la obesidad, el envejecimiento de la población, y el acceso a diagnósticos más precisos contribuyen a tasas más altas de incidencia. Por otro lado, la reducción en la mortalidad se debe a mejores tratamientos y detección temprana.
En regiones de bajo SDI, la falta de acceso a servicios de salud y la escasez de recursos pueden explicar las tasas más bajas de incidencia, pero también la falta de mejora en la mortalidad.
¿Qué se puede hacer?
Para reducir el impacto del CE, es fundamental abordar los factores de riesgo, como la obesidad y el síndrome metabólico. También es importante mejorar el acceso a métodos de detección temprana, como la ecografía transvaginal, y promover tratamientos personalizados basados en las características moleculares del tumor.
Además, las políticas públicas deben enfocarse en reducir las desigualdades en el acceso a la salud, especialmente en regiones de bajo SDI. Esto incluye mejorar la educación sobre los síntomas del CE y garantizar que las mujeres tengan acceso a diagnósticos y tratamientos oportunos.
Conclusión
El cáncer de endometrio es un problema de salud global con diferencias significativas entre regiones. Su incidencia ha aumentado, especialmente en países desarrollados, mientras que la mortalidad ha disminuido a nivel mundial. Sin embargo, algunas regiones enfrentan desafíos persistentes. Entender estas tendencias es clave para diseñar estrategias efectivas de prevención y tratamiento.
For educational purposes only.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000002841