¿Cómo ha logrado China reducir la infección por el virus de la hepatitis B en los niños?

¿Cómo ha logrado China reducir la infección por el virus de la hepatitis B en los niños?

La infección crónica por el virus de la hepatitis B (VHB) sigue siendo un problema de salud importante en todo el mundo. Está relacionada con enfermedades graves del hígado, como la cirrosis y el cáncer. En China, donde antes más del 10% de la población tenía el virus, se han hecho grandes esfuerzos para reducir su transmisión, especialmente entre los niños. Este artículo explora las estrategias, logros y desafíos que enfrenta China para eliminar la infección por VHB en los más pequeños.

La evolución de los programas de vacunación contra la hepatitis B

China introdujo la vacuna contra la hepatitis B en 1982. Al principio, se usaban vacunas derivadas del plasma sanguíneo. Para 1998, se cambiaron a vacunas más seguras y fáciles de producir, como las de levadura y las de células de ovario de hámster chino (CHO). Un momento clave llegó en 2002, cuando se lanzó un programa universal de vacunación. Este programa ofrece tres dosis gratuitas a todos los recién nacidos (a los 0, 1 y 6 meses de vida). Gracias a esto, la cobertura de la primera dosis (en las primeras 24 horas) aumentó del 29.1% en 1997 a más del 95% en 2012. Además, entre 2009 y 2011, se vacunaron 68 millones de niños nacidos entre 1994 y 2001, lo que redujo aún más el riesgo de infección.

Prevención de la transmisión de madre a hijo

La transmisión de madre a hijo es una de las principales formas en que el VHB se mantiene en la población. Antes de 2011, la inmunoprofilaxis (una combinación de inmunoglobulina contra la hepatitis B y la vacuna) no se aplicaba de manera consistente debido a su costo y problemas logísticos. Por ejemplo, en la provincia de Jiangsu, solo el 37.6% de los bebés recibieron la inmunoglobulina entre 2002 y 2004. En julio de 2011, China empezó a ofrecer la inmunoglobulina de forma gratuita a los bebés de madres con el virus, lo que aumentó su uso al 98% para 2016.

Las madres con una alta carga viral (más de 200,000 unidades por mililitro) o que son positivas para el antígeno HBeAg tienen un mayor riesgo de transmitir el virus a sus bebés. Sin tratamiento, entre el 70% y el 90% de los bebés expuestos a madres con HBeAg positivo desarrollan una infección crónica. Para reducir este riesgo, China introdujo el uso de medicamentos antivirales durante el tercer trimestre del embarazo en madres con alta carga viral. Medicamentos como tenofovir y telbivudine han reducido la transmisión a menos del 2% en estudios clínicos.

La disminución de la prevalencia del VHB en los niños

La vacunación universal y la prevención de la transmisión de madre a hijo han logrado una reducción drástica en la prevalencia del VHB en los niños. En los años 80, el 10% de los niños en China tenían el virus. Para 2014, esta cifra había bajado al 0.3% en niños de 1 a 4 años. Estudios regionales confirman esta tendencia:

  • Provincia de Jiangsu (2014): 0.16% en niños de 0.6 a 3 años.
  • Chongqing (2012–2016): 0.48% en niños de 1 a 16 años.
  • Provincia de Yunnan (2017): 0.71% en niños de 1.5 a 5.5 años.

Los niños nacidos después de 2011, cuando se universalizó la inmunoglobulina, tienen una prevalencia de menos del 0.5%. Esto coloca a China en camino de alcanzar la meta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de reducir la prevalencia a menos del 0.1% en niños menores de cinco años para 2030.

Mejora en la eficacia de la inmunoprofilaxis

Los datos posteriores a 2011 muestran el éxito de combinar la inmunoglobulina con la vacuna. En la provincia de Jiangsu, la tasa de transmisión de madre a hijo bajó del 10.3% al 5.8% en bebés de madres con HBeAg positivo. Un estudio realizado entre 2017 y 2018 en varias provincias (Guangdong, Zhejiang, Shaanxi, Hebei) reportó solo un 0.9% de transmisión entre 4,112 bebés. Estos resultados son comparables con los de Hong Kong, donde la tasa de transmisión es del 4.4% bajo protocolos similares.

Desafíos persistentes

A pesar del progreso, todavía hay obstáculos:

  1. Cobertura insuficiente de la primera dosis en áreas rurales
    Mientras que en las ciudades más del 95% de los bebés reciben la primera dosis a tiempo, en las zonas rurales y del oeste del país la cobertura es menor. En 2015, en las áreas rurales de Yunnan, solo el 71.2% de los bebés recibieron la primera dosis a tiempo. Esto contribuye a una mayor prevalencia del virus en estas regiones.

  2. Administración tardía o falta de inmunoglobulina
    Algunos bebés no reciben la inmunoglobulina a tiempo debido a partos prematuros, problemas de almacenamiento o falta de pruebas prenatales. En Ningbo (2013–2018), el 19.4% de los bebés recibieron la inmunoglobulina después de las 24 horas. Además, las pruebas falsas negativas en las madres también dificultan la prevención.

  3. Pruebas de seguimiento insuficientes después de la vacunación
    Menos del 50% de los niños en algunas regiones, como Chongqing y Fujian, reciben pruebas de seguimiento después de la vacunación. Esto limita la capacidad de medir la eficacia de la inmunoprofilaxis.

  4. Brechas en el tratamiento antiviral
    En las zonas rurales, muchos centros de salud no tienen la capacidad de medir la carga viral del VHB. Esto hace que se dependa de pruebas menos precisas, como la detección del HBeAg. Sin embargo, el 10% de las madres con HBeAg negativo aún tienen una carga viral alta, lo que aumenta el riesgo de transmisión.

  5. Precisión de las pruebas
    Algunas pruebas de detección del VHB dan resultados falsos positivos, lo que afecta la vigilancia del virus. Es necesario estandarizar las pruebas y usar métodos de confirmación para obtener datos más confiables.

Conclusión

China ha logrado avances impresionantes en la lucha contra la hepatitis B en los niños gracias a la vacunación universal, la inmunoglobulina gratuita y el uso de medicamentos antivirales en embarazadas. Sin embargo, aún hay desafíos, especialmente en las zonas rurales, donde el acceso a la salud y la precisión de las pruebas son limitados. Con esfuerzos continuos, China está cerca de eliminar la infección por VHB en los niños, lo que sería un ejemplo para el mundo.

For educational purposes only.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001791

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