¿Cómo mejorar el control de prótesis en amputados de brazo?

¿Cómo mejorar el control de prótesis en amputados de brazo? Una nueva técnica con el músculo deltoides posterior

La pérdida de un brazo es un desafío físico y emocional. Para quienes han sufrido una amputación, recuperar la funcionalidad es clave. Una técnica llamada reinnervación muscular dirigida (TMR, por sus siglas en inglés) ha revolucionado el control de prótesis. Sin embargo, aún existen retos, especialmente en amputaciones de nivel alto. ¿Qué pasa si los músculos tradicionales no son viables? ¿Cómo asegurar que los nervios transferidos funcionen correctamente? Un nuevo enfoque utiliza el músculo deltoides posterior y pruebas eléctricas durante la cirugía para mejorar los resultados.

¿Por qué el deltoides posterior?

El deltoides es un músculo del hombro dividido en tres partes: anterior, medio y posterior. Tradicionalmente, en la TMR se usan músculos como el bíceps o el tríceps para recibir los nervios transferidos. Pero el deltoides posterior ofrece ventajas únicas.

  1. Ubicación aislada: Al estar en la parte posterior del hombro, genera señales eléctricas claras, sin interferencias de otros músculos.
  2. Funcionalidad preservada: Al usar solo el deltoides posterior, no se afecta el movimiento del hombro.
  3. Opción adicional: En casos donde los músculos tradicionales están dañados o atrofiados, el deltoides posterior es una alternativa viable.

Pruebas eléctricas durante la cirugía

Una innovación clave en este estudio es el uso de pruebas eléctricas para evaluar los nervios y músculos durante la cirugía. Estas pruebas incluyen:

  1. Potenciales evocados somatosensoriales (SEP): Se colocan electrodos en el cuero cabelludo para detectar respuestas en el cerebro al estimular los nervios. Esto asegura que los nervios transferidos estén en buen estado.
  2. Potenciales de acción muscular compuestos (CMAP): Se mide la respuesta eléctrica de los músculos al estimular los nervios. Esto confirma que el músculo receptor puede funcionar correctamente.

Estas pruebas dan información en tiempo real, lo que permite tomar decisiones precisas durante la cirugía.

Aplicación en pacientes

Caso 1

Un hombre de 34 años con amputación del brazo derecho recibió TMR. Las pruebas SEP confirmaron que los nervios mediano, cubital y radial estaban en buen estado. Las pruebas CMAP mostraron que el deltoides posterior era viable. Los nervios se transfirieron así:

  • Nervio mediano → cabeza medial del bíceps.
  • Nervio radial distal → cabeza lateral del tríceps.
  • Nervio cubital → rama posterior del nervio axilar (deltoides posterior).

Caso 2

Un hombre de 45 años con amputación del brazo derecho tenía músculos tradicionales atrofiados. Las pruebas identificaron que el deltoides posterior era funcional. Los nervios se transfirieron así:

  • Nervio mediano → porción clavicular del pectoral mayor.
  • Nervio radial → porción esternal del pectoral mayor.
  • Nervio cubital → rama posterior del nervio axilar (deltoides posterior).

Rehabilitación y resultados

Los pacientes realizaron ejercicios diarios para estimular la reinnervación. A los tres meses, las pruebas confirmaron que los nervios transferidos funcionaban correctamente.

  • SEP: Respuestas cerebrales desde todos los nervios transferidos.
  • CMAP: Señales eléctricas en el deltoides posterior (1.2–1.8 mV de amplitud).
  • EMG superficial (sEMG): Patrones de señal claros desde el deltoides posterior para controlar la prótesis.

La prótesis se integró con cinco electrodos colocados sobre los músculos reinnervados. El deltoides posterior permitió controlar la apertura y cierre de la mano, así como el movimiento de los dedos.

La mejora funcional se midió con la prueba Action Research Arm Test (ARAT). Los puntajes aumentaron de 12/57 y 10/57 antes de la cirugía a 25/57 y 22/57, respectivamente, a los 12 meses. Los pacientes mostraron habilidad para manipular objetos de diferentes formas y tamaños.

Ventajas del deltoides posterior

  1. Mantiene la función del hombro: Al usar solo el deltoides posterior, no se afecta el movimiento del hombro.
  2. Señales claras: Su ubicación aislada reduce la interferencia de otros músculos.
  3. Opción adicional: Es útil cuando los músculos tradicionales no son viables.

Importancia de las pruebas eléctricas

Evaluar los nervios y músculos durante la cirugía es clave. Las pruebas SEP y CMAP proporcionan información objetiva, lo que permite:

  • Seleccionar los nervios más viables para la transferencia.
  • Confirmar que el músculo receptor puede funcionar.
  • Identificar las ramas del nervio axilar para el deltoides posterior.

Implicaciones y futuro

Este estudio muestra que el deltoides posterior es una opción viable para la TMR. Además, resalta la importancia de las pruebas eléctricas durante la cirugía. Futuras investigaciones podrían explorar:

  • Resultados a largo plazo en más pacientes.
  • Uso de algoritmos avanzados para procesar las señales del deltoides posterior.
  • Aplicación en amputaciones de hombro y casos bilaterales.

Conclusión

Incorporar el deltoides posterior en la TMR amplía las opciones para mejorar el control de prótesis en amputados de brazo. Combinado con pruebas eléctricas durante la cirugía, este enfoque aumenta la precisión y reduce el riesgo de fallos. A medida que la tecnología avanza, optimizar la selección de músculos y técnicas de transferencia nerviosa será clave para restaurar la funcionalidad.

For educational purposes only
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001261

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