¿Cómo mejorar las tasas de éxito en la fertilización in vitro? Un enfoque innovador
La fertilización in vitro (FIV) es una tecnología de reproducción asistida que ha ayudado a millones de parejas a lograr el embarazo. Sin embargo, a pesar de los avances, las tasas de implantación siguen siendo relativamente bajas, generalmente entre el 20% y el 30%. Uno de los mayores desafíos en la FIV es seleccionar los embriones con mayor potencial de desarrollo para su transferencia al útero. Tradicionalmente, los embriones se evalúan en el tercer día después de la fertilización y se transfieren inmediatamente. Pero, ¿qué pasaría si esperar unas horas más pudiera marcar la diferencia?
Un estudio reciente exploró una estrategia innovadora: extender el cultivo de los embriones en el tercer día por 7 a 8 horas adicionales. La idea es que los embriones con un desarrollo sostenible continuarán creciendo durante este tiempo, lo que permitiría una mejor selección de los más viables. Los resultados son prometedores y podrían cambiar la forma en que se realiza la FIV.
El desarrollo embrionario y la activación del genoma
El desarrollo temprano del embrión es un proceso biológico complejo regulado principalmente por factores maternos. En el tercer día después de la fertilización, el genoma del embrión comienza a activarse, lo que marca una transición crítica. Los embriones que logran activar su genoma tienen más probabilidades de continuar desarrollándose e implantarse en el útero. Por el contrario, aquellos que no lo logran suelen detener su desarrollo.
Sin embargo, identificar qué embriones han activado su genoma es un desafío. Los criterios morfológicos tradicionales no son suficientes para predecir el potencial de desarrollo. Esta limitación contribuye a las bajas tasas de implantación observadas en la FIV.
Diseño y metodología del estudio
El estudio incluyó 963 ciclos de extracción de óvulos de mujeres menores de 38 años con reservas ováricas normales y al menos dos embriones disponibles en la mañana del tercer día después de la fertilización. Los embriones se dividieron en dos grupos: el grupo de cultivo extendido (CE) y el grupo de control.
En el grupo CE, los embriones se evaluaron entre las 08:00 y las 09:00 del tercer día y luego se cultivaron durante 7 a 8 horas adicionales, hasta las 16:00. Los embriones que mostraron un aumento en el número de células durante este tiempo, junto con los criterios morfológicos tradicionales, se consideraron con potencial de desarrollo sostenible (PDS) y se seleccionaron para la transferencia. En el grupo de control, los embriones se evaluaron una vez en la mañana del tercer día y los de mejor calidad se transfirieron inmediatamente.
El embarazo clínico se confirmó mediante la presencia de un saco gestacional con latido cardíaco detectado por ecografía transvaginal cinco semanas después de la transferencia de embriones. Las pacientes fueron contactadas por teléfono, y aquellas con nacidos vivos fueron monitoreadas durante siete días después del parto. Se evaluaron los resultados perinatales y neonatales, incluyendo los partos después de las 28 semanas de gestación y la mortalidad perinatal y neonatal.
Resultados
El estudio encontró que el 57.63% de los embriones en el grupo CE continuaron desarrollándose durante el período de cultivo extendido, demostrando PDS. Los resultados del embarazo clínico, incluyendo las tasas de embarazo clínico, implantación y nacidos vivos, fueron significativamente mejores en el grupo CE en comparación con el grupo de control.
La tasa total de embarazo clínico en el grupo CE fue del 55.04%, en comparación con el 48.98% en el grupo de control. De manera similar, la tasa total de nacidos vivos fue del 46.29% en el grupo CE, significativamente más alta que el 37.95% observado en el grupo de control. La tasa total de implantación también fue mayor en el grupo CE (34.48% vs. 29.67%).
Además, las tasas de recién nacidos vivos por ciclo de transferencia y por embrión transferido fueron significativamente más altas en el grupo CE. La tasa de recién nacidos vivos por ciclo de transferencia fue del 59.35% en el grupo CE, en comparación con el 48.64% en el grupo de control. De manera similar, la tasa de recién nacidos vivos por embrión transferido fue del 28.61% en el grupo CE, en comparación con el 22.75% en el grupo de control. Sin embargo, no hubo diferencias significativas en las tasas acumuladas de nacidos vivos entre los dos grupos (68.27% vs. 66.01%).
El estudio también encontró que el número de ciclos de transferencia y el número de embriones transferidos se redujeron significativamente en el grupo CE en comparación con el grupo de control. El análisis de supervivencia de Kaplan-Meier mostró que, aunque la probabilidad acumulada de lograr un nacido vivo fue similar en ambos grupos, el tiempo para lograrlo fue más corto en el grupo CE.
Discusión
Los hallazgos de este estudio sugieren que extender el cultivo de los embriones en el tercer día por 7 a 8 horas puede mejorar significativamente las tasas de nacidos vivos en la FIV. Esta estrategia permite identificar embriones con PDS, que tienen más probabilidades de haber activado su genoma o de tener el potencial para hacerlo. Al seleccionar estos embriones para la transferencia, se puede mejorar la tasa de éxito general de la FIV.
El período de cultivo extendido proporciona una ventana corta para que los embriones viables demuestren su potencial de desarrollo. Los embriones que continúan desarrollándose durante este tiempo tienen más probabilidades de ser viables y capaces de implantarse con éxito. Este enfoque es particularmente ventajoso porque no requiere el período de cultivo extendido necesario para la formación de blastocistos, que generalmente toma de 48 a 72 horas. Además, solo el 3.35% de los embriones en el grupo CE se consideraron no aptos para la transferencia y se descartaron, en comparación con aproximadamente el 50% de los embriones que no alcanzan la etapa de blastocisto en el cultivo tradicional.
El estudio también destaca la importancia de la competencia de desarrollo sostenible como un indicador clave de la viabilidad del embrión. Los embriones que no se dividen durante las 24 horas anteriores generalmente se consideran en detención del desarrollo y no se recomiendan para la transferencia. Sin embargo, la estrategia de cultivo extendido permite identificar embriones con PDS, que aún pueden tener algún potencial de desarrollo incluso si no muestran un aumento en el número de células durante el período de cultivo extendido.
Conclusión
En conclusión, el cultivo extendido de los embriones en el tercer día ofrece una estrategia viable para mejorar las tasas de nacidos vivos en la FIV. Al proporcionar una ventana corta para que los embriones demuestren su potencial de desarrollo, este enfoque permite la selección de embriones con mayor viabilidad, lo que lleva a mejores resultados clínicos. La estrategia es particularmente ventajosa porque no requiere el período de cultivo extendido necesario para la formación de blastocistos y resulta en una menor tasa de descarte de embriones. En general, el cultivo extendido de los embriones en el tercer día representa un avance prometedor en el campo de la tecnología de reproducción asistida, ofreciendo esperanza a las parejas que buscan lograr el embarazo a través de la FIV.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000901
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