¿Cómo prevenir el sangrado de varices en pacientes con cirrosis?

¿Cómo prevenir el sangrado de varices en pacientes con cirrosis? Una comparación entre las opciones disponibles

El sangrado de varices es una de las complicaciones más graves en pacientes con cirrosis. ¿Sabías que aproximadamente el 50% de las personas con cirrosis desarrollan varices en el esófago o el estómago? De estas, un tercio sufre un sangrado, que puede ser mortal en el 30% al 50% de los casos. Incluso después de sobrevivir al primer episodio, el riesgo de volver a sangrar es alto, superando el 60% en un año, y la mortalidad ronda el 20%. Por eso, prevenir un segundo episodio es crucial.

Este artículo explora las opciones para evitar el sangrado recurrente de varices: las derivaciones portosistémicas quirúrgicas, la derivación portosistémica intrahepática transyugular (TIPS, por sus siglas en inglés) y la terapia endoscópica (ET). ¿Cuál es más efectiva? ¿Qué riesgos conlleva cada una? Aquí te lo explicamos.

¿Qué son las varices y por qué sangran?

En pacientes con cirrosis, la presión en la vena porta (una vena importante del hígado) aumenta. Esto se llama hipertensión portal. Como resultado, se forman venas anormales en el esófago y el estómago, conocidas como varices. Estas venas son frágiles y pueden romperse, causando un sangrado masivo.

Opciones de tratamiento: ¿Qué hay disponible?

Existen tres opciones principales para prevenir el sangrado recurrente de varices:

  1. Derivaciones portosistémicas quirúrgicas: Son cirugías que redirigen la sangre de la vena porta a otras venas para reducir la presión. Se usaron mucho entre los años 60 y 80, pero hoy son menos comunes debido a técnicas menos invasivas.

  2. TIPS: Es un procedimiento mínimamente invasivo. Se coloca un pequeño tubo (stent) entre una vena del hígado y la vena porta para reducir la presión. Es útil en pacientes con cirrosis avanzada y sangrado difícil de controlar.

  3. Terapia endoscópica (ET): Incluye dos técnicas: la esclerosis endoscópica (inyectar una sustancia para cerrar las varices) y la ligadura endoscópica (colocar bandas elásticas para cerrarlas). Es menos invasiva pero requiere varias sesiones.

¿Qué dice la ciencia?

Un análisis reciente comparó estas tres opciones. Se revisaron 28 estudios con 2845 pacientes. Los resultados se centraron en la mortalidad, el riesgo de volver a sangrar y los efectos secundarios.

Mortalidad general

No hubo diferencias significativas en la mortalidad entre las tres opciones. Es decir, ninguna demostró ser mejor o peor en términos de supervivencia a largo plazo.

Supervivencia a corto plazo (30 días o 6 semanas)

Tampoco hubo diferencias significativas en la supervivencia a corto plazo entre las tres opciones.

Mortalidad por sangrado

Las derivaciones quirúrgicas mostraron la menor mortalidad por sangrado, comparadas con TIPS y ET. TIPS también tuvo una tendencia a ser mejor que ET, pero la diferencia no fue clara.

Riesgo de volver a sangrar

Las derivaciones quirúrgicas fueron las más efectivas para prevenir un nuevo sangrado, seguidas por TIPS. ET tuvo la tasa más alta de re-sangrado.

Efectos secundarios: Encefalopatía hepática

La encefalopatía hepática es un efecto secundario grave que afecta la función cerebral. No hubo diferencias significativas entre las derivaciones quirúrgicas y TIPS o ET. Sin embargo, TIPS tuvo una tasa más alta de este efecto comparada con ET.

¿Qué significa esto para los pacientes?

Las derivaciones quirúrgicas parecen ser la mejor opción para prevenir el sangrado recurrente, especialmente en pacientes con buena función hepática. TIPS es efectiva pero aumenta el riesgo de encefalopatía hepática. ET, aunque menos invasiva, tiene una tasa más alta de re-sangrado.

La elección del tratamiento debe ser personalizada. Factores como la función hepática, la gravedad de la hipertensión portal y la experiencia del médico son clave para decidir.

Limitaciones del estudio

Este análisis tiene algunas limitaciones. Pocos estudios compararon las derivaciones quirúrgicas con TIPS, lo que puede afectar la confiabilidad de los resultados. Además, la calidad de los estudios varió, y algunos tenían un alto riesgo de sesgo. Tampoco se evaluaron complicaciones relacionadas con los procedimientos, la duración de la hospitalización o los costos, factores importantes en la práctica clínica.

Conclusión

En resumen, no hay diferencias significativas en la mortalidad general entre las derivaciones quirúrgicas, TIPS y ET. Sin embargo, las derivaciones quirúrgicas son las más efectivas para prevenir el sangrado recurrente. TIPS es una buena opción pero conlleva un mayor riesgo de encefalopatía hepática. ET, aunque menos invasiva, tiene una tasa más alta de re-sangrado. La decisión debe basarse en las características individuales del paciente y su situación clínica.

For educational purposes only.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000212

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