¿Cómo pueden los microARNs (miRNAs) ayudarnos a combatir el cáncer de estómago?
El cáncer de estómago sigue siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte relacionadas con el cáncer en todo el mundo, especialmente en Asia, América Latina y partes de Europa. A pesar de los avances en los métodos de diagnóstico y tratamiento, los mecanismos que impulsan el progreso de esta enfermedad y la resistencia a los tratamientos siguen siendo poco comprendidos. Aquí es donde entran en juego los microARNs (miRNAs), pequeñas moléculas que podrían ser clave para entender mejor esta enfermedad y desarrollar nuevas estrategias para combatirla.
¿Qué son los microARNs (miRNAs)?
Los microARNs (miRNAs) son pequeñas moléculas de ARN (ácido ribonucleico) que no producen proteínas, pero que tienen un papel importante en regular cómo funcionan nuestras células. Estas moléculas, que tienen aproximadamente 22 unidades de longitud, pueden influir en procesos clave como la multiplicación de las células, su muerte programada (apoptosis), la formación de metástasis (cuando el cáncer se extiende a otras partes del cuerpo) y la resistencia a los medicamentos.
El papel de los miRNAs en el cáncer de estómago
Multiplicación y muerte de las células
Los miRNAs pueden actuar como «malos» (oncogenes) o «buenos» (supresores de tumores) en el cáncer de estómago. Por ejemplo, el miR-21 está presente en grandes cantidades en los tejidos y células de cáncer de estómago, lo que ayuda a las células a multiplicarse más rápido. Por otro lado, el miR-29c actúa como un supresor de tumores al frenar la acción de una proteína llamada integrina β1, que es importante para la supervivencia de las células.
Además, algunos miRNAs como el miR-24 pueden evitar que las células mueran cuando deberían hacerlo, lo que permite que el cáncer siga creciendo. En cambio, otros miRNAs como el miR-17-5p y el miR-20a promueven la muerte de las células cancerosas, lo que podría ser útil para detener el avance de la enfermedad.
Invasión y metástasis
Los miRNAs también juegan un papel importante en la capacidad del cáncer de estómago para extenderse a otras partes del cuerpo. Por ejemplo, el miR-194 favorece la metástasis al afectar una vía de señalización llamada Wnt, que está relacionada con el crecimiento de las células. Otros miRNAs, como el miR-27a, también promueven la metástasis al actuar sobre ciertas proteínas que ayudan a las células cancerosas a moverse e invadir otros tejidos.
Por otro lado, algunos miRNAs pueden frenar la metástasis. El miR-939, por ejemplo, inhibe una proteína llamada SLC34A2, lo que reduce la capacidad del cáncer para extenderse.
Resistencia a los medicamentos
Uno de los mayores desafíos en el tratamiento del cáncer de estómago es la resistencia a los medicamentos. Los miRNAs están directamente relacionados con este problema. Por ejemplo, algunos miembros de la familia miR-29 pueden revertir la resistencia al cisplatino, un medicamento comúnmente usado en quimioterapia. Otros miRNAs, como el miR-148a-3p, ayudan a las células a ser más sensibles a los tratamientos al bloquear un proceso llamado autofagia, que protege a las células cancerosas.
Células madre del cáncer
Las células madre del cáncer (CSCs) son un pequeño grupo de células que pueden sobrevivir a los tratamientos y causar que el cáncer vuelva a aparecer. Los miRNAs también pueden influir en estas células. Por ejemplo, el miR-34a reduce la capacidad de las CSCs para mantenerse activas, lo que podría ser útil para prevenir la recurrencia del cáncer.
Aplicaciones clínicas de los miRNAs en el cáncer de estómago
Biomarcadores para el diagnóstico
Los miRNAs pueden ser útiles para detectar el cáncer de estómago en sus primeras etapas. Algunos miRNAs, como el miR-21 y el miR-106a, están presentes en niveles más altos en personas con cáncer de estómago y pueden ser detectados en muestras de sangre o jugo gástrico. Esto ofrece una forma no invasiva de diagnosticar la enfermedad.
Predictores del pronóstico
Los miRNAs también pueden ayudar a predecir cómo evolucionará la enfermedad. Por ejemplo, un panel de siete miRNAs (incluyendo el miR-30a-5p y el miR-21) puede predecir la supervivencia de los pacientes y la probabilidad de que el cáncer regrese después del tratamiento.
Potencial terapéutico
Aunque todavía están en fase de investigación, los tratamientos basados en miRNAs muestran un gran potencial. Por ejemplo, se están probando terapias que usan nanopartículas para llevar miRNAs específicos a las células cancerosas, lo que podría mejorar la eficacia de los tratamientos actuales.
Desafíos y direcciones futuras
A pesar de los avances, todavía hay muchos desafíos en el uso de los miRNAs para tratar el cáncer de estómago. La variabilidad en la expresión de los miRNAs entre diferentes estudios y la falta de validación en grupos grandes de pacientes son algunos de los obstáculos que deben superarse. Además, es necesario desarrollar sistemas de entrega más precisos para llevar los miRNAs a las células cancerosas sin afectar a las células sanas.
En el futuro, la integración de los perfiles de miRNAs con otros datos clínicos podría permitir un manejo más personalizado del cáncer de estómago, lo que mejoraría los resultados para los pacientes.
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doi.org/10.1097/CM9.0000000000000921