¿Cómo se diagnostica el sarcoma de Kaposi en pacientes chinos con VIH/SIDA? Una técnica innovadora y menos invasiva
¿Te imaginas enfrentar una enfermedad grave como el sarcoma de Kaposi (SK) sin un diagnóstico rápido y preciso? Para las personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), el SK es una de las complicaciones más comunes y preocupantes. Esta enfermedad se manifiesta con manchas oscuras, placas o nódulos en la piel y las membranas mucosas, y en casos avanzados, puede afectar órganos internos. Afortunadamente, un método innovador que combina la aspiración con aguja fina (AAF) con la preparación de bloques celulares está revolucionando el diagnóstico de esta condición en pacientes chinos con VIH/SIDA.
El SK es un tumor vascular de bajo grado que aparece frecuentemente en personas con SIDA. Se caracteriza por la formación de lesiones cutáneas que pueden sangrar o ulcerarse. En etapas avanzadas, el SK puede extenderse a los ganglios linfáticos y órganos internos. Existen cuatro tipos de SK: el clásico, el endémico (común en África ecuatorial), el asociado al SIDA (SK-SIDA) y el iatrogénico. El diagnóstico temprano es crucial, especialmente en pacientes con sistemas inmunológicos debilitados.
La AAF es una técnica ampliamente utilizada para evaluar lesiones en órganos como la mama, la tiroides, la piel y los ganglios linfáticos. Es conocida por ser simple, económica, mínimamente invasiva y segura, además de proporcionar resultados rápidos con alta precisión diagnóstica. Sin embargo, existe poca información sobre el uso de la AAF combinada con la preparación de bloques celulares para diagnosticar el SK. Este estudio evaluó la eficacia de este método modificado en pacientes chinos con VIH/SIDA.
El estudio incluyó a 771 pacientes infectados con VIH que presentaban ganglios linfáticos agrandados o bultos superficiales. Todos los pacientes fueron atendidos en el Departamento de Patología del Hospital Ditan de Beijing entre junio de 2009 y febrero de 2019. Se realizó AAF a todos los participantes después de obtener su consentimiento informado. El procedimiento se llevó a cabo sin anestesia utilizando una jeringa de vacío automático, lo que permitió recolectar suficiente material para frotis y bloques celulares.
El material aspirado se colocó en láminas para crear frotis delgados, que se fijaron inmediatamente con alcohol etílico al 95% y se tiñeron con Hematoxilina y Eosina (H&E) para su examen citológico. El material restante se procesó en bloques celulares mediante coagulación con etanol y fijación con formaldehído. Los bloques celulares se trataron de manera similar a las muestras de biopsia quirúrgica, incluyendo fijación en formol, inclusión en parafina y corte en secciones de 4 a 5 mm de grosor, seguido de tinción con H&E y análisis inmunohistoquímico.
El análisis inmunohistoquímico se realizó utilizando el método de avidina-biotina-peroxidasa con el sistema de tinción automática Leica. Se utilizaron los siguientes anticuerpos: CD31, CD34, factor VIII, HHV-8, actina de músculo liso (SMA), Desmina, S-100, Vimentina y Citokeratina (CK AE1/AE3). El recuento de células T CD4+ se determinó mediante citometría de flujo. El estudio cumplió con los estándares éticos y fue aprobado por el Comité de Ética del Hospital Ditan de Beijing.
De los 771 pacientes, 16 (2.1%) fueron diagnosticados con SK. Todos los pacientes con SK eran hombres, con una edad promedio de 37.3 ± 10.6 años. La distribución de las lesiones de SK incluyó ganglios linfáticos (8 casos: 4 cervicales, 3 inguinales y 1 posterior), mucosa oral (3 casos) y nódulos subcutáneos (5 casos). La edad promedio de los pacientes con afectación de ganglios linfáticos (29.5 ± 4.8 años) fue significativamente menor que la de los pacientes con nódulos subcutáneos o afectación de la mucosa oral (P = 0.002 y <0.001, respectivamente). El recuento promedio de células T CD4+ para todos los pacientes con SK fue de 83.9 ± 58.2/mL, sin correlación entre el recuento de células T CD4+ y la edad o el sitio de la lesión.
El examen citológico de los frotis reveló características hipercelulares con células fusiformes en un fondo hemorrágico. Las células exhibían una cantidad moderada de citoplasma eosinofílico, núcleos ovalados a fusiformes con leve pleomorfismo, nucléolos poco visibles y cromatina finamente granular. Se observaron pocas figuras mitóticas, imitando un tumor de células fusiformes de bajo grado. Sin embargo, otras características histológicas como la exósmosis de eritrocitos y la deposición de hemosiderina fueron difíciles de identificar debido al fondo hemorrágico.
Las secciones de los bloques celulares proporcionaron una visión más clara de la arquitectura vasoformativa, caracterizada por la proliferación de vasos sanguíneos dispuestos en espacios hendidos y fascículos llenos de glóbulos rojos. Estos espacios estaban separados por células fusiformes con citoplasma eosinofílico moderado y atipia nuclear leve a moderada. Se observaron células inflamatorias, principalmente linfocitos, en la periferia del tumor. Las características morfológicas de los bloques celulares fueron similares a las observadas en la histopatología y fueron invaluables para el diagnóstico definitivo.
El análisis inmunohistoquímico reveló que las células tumorales fueron altamente positivas para CD31, CD34, factor VIII, Vimentina y HHV-8. Se obtuvieron resultados negativos para SMA, Desmina, S-100 y CK AE1/AE3. Específicamente, CD31 se expresó en 15 casos, CD34 en 16 casos, factor VIII en 13 casos, Vimentina en 16 casos y HHV-8 en 14 casos. La inmunohistoquímica de HHV-8 es particularmente diagnóstica para el SK, ya que es específica de la enfermedad y se detecta en los núcleos de las células fusiformes de SK.
El estudio confirmó que el SK es más prevalente en hombres, con todos los pacientes diagnosticados siendo hombres. Esto coincide con estudios previos que reportan una proporción hombre-mujer de aproximadamente 10:1 a 15:1. La afectación de los ganglios linfáticos fue más común en pacientes más jóvenes, con una edad promedio de 29.5 ± 4.8 años, reflejando la mayor prevalencia de VIH en individuos de 20 a 40 años. Las extremidades inferiores fueron el sitio más común para las lesiones cutáneas, representando el 60% de los casos. La afectación oral, observada en el 18.8% de los casos, es altamente indicativa de SK relacionado con el SIDA.
La biopsia quirúrgica sigue siendo el estándar de oro para el diagnóstico de SK, pero a menudo es costosa, requiere tiempo y está asociada con complicaciones. La AAF, particularmente cuando se combina con la preparación de bloques celulares, ofrece una alternativa viable. El método modificado de AAF utilizado en este estudio, que emplea una jeringa de vacío automático, asegura la recolección de suficiente material para frotis y bloques celulares. Este enfoque permite la evaluación citomorfológica, morfológica e inmunohistoquímica, mejorando significativamente la precisión diagnóstica.
La precisión diagnóstica de la AAF ha sido reportada como alta, alcanzando hasta el 98.9% en algunos estudios, y aumentando al 100% cuando se combina con la preparación de bloques celulares. El éxito de la AAF depende en gran medida de la experiencia del patólogo, ya que un profesional experimentado puede realizar evaluaciones de adecuación en el sitio y repetir el procedimiento si es necesario para obtener material adecuado.
En conclusión, el estudio demostró que la AAF combinada con la preparación de bloques celulares es un método confiable y efectivo para diagnosticar el SK en pacientes con VIH/SIDA. Las características citomorfológicas e inmunohistoquímicas de los bloques celulares proporcionan una alta precisión diagnóstica, convirtiendo este enfoque en una herramienta valiosa en el manejo del SK. Los hallazgos subrayan la importancia de integrar las técnicas de AAF y bloques celulares en la práctica clínica, particularmente en entornos con recursos limitados donde la biopsia quirúrgica puede no ser factible.
For educational purposes only.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001137