¿Cómo se pueden extirpar tumores profundos en la base del cráneo sin cirugías invasivas?

¿Cómo se pueden extirpar tumores profundos en la base del cráneo sin cirugías invasivas?

Los tumores ubicados en zonas profundas del cráneo, como la fosa pterigopalatina (PPF, por sus siglas en inglés) y la fosa infratemporal (ITF, por sus siglas en inglés), representan un gran desafío para los neurocirujanos. Estas áreas están llenas de estructuras nerviosas y vasos sanguíneos importantes, lo que hace que su acceso sea complicado. Tradicionalmente, se han utilizado técnicas quirúrgicas invasivas que implican cortes externos y riesgos significativos. Sin embargo, con los avances en la tecnología médica, ahora existen métodos menos invasivos que permiten a los cirujanos llegar a estos tumores con mayor precisión y menos complicaciones.

¿Qué son la fosa pterigopalatina y la fosa infratemporal?

La fosa pterigopalatina es una pequeña cavidad en forma de pirámide invertida ubicada detrás del seno maxilar (una cavidad en el hueso de la mejilla). Contiene estructuras como el ganglio pterigopalatino (un grupo de células nerviosas), el nervio vidiano y ramas de la arteria maxilar. Por otro lado, la fosa infratemporal se encuentra debajo de la base del cráneo y alberga músculos como el pterigoideo lateral y medial, así como ramas del nervio mandibular y arterias importantes.

Los desafíos de los tumores en estas áreas

Los tumores en estas fosas, como los meningiomas, schwannomas y angiofibromas nasofaríngeos, suelen ser benignos, pero su ubicación profunda los hace difíciles de tratar. Los métodos tradicionales implican cortes externos y la manipulación de tejidos cercanos, lo que aumenta el riesgo de complicaciones como infecciones o fugas de líquido cefalorraquídeo (el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal).

¿Cómo ha evolucionado el enfoque quirúrgico?

En el pasado, los cirujanos utilizaban principalmente técnicas que implicaban cortes en la cara o el cráneo para acceder a estas áreas. Sin embargo, con la llegada de la neuroendoscopia (una técnica que utiliza cámaras pequeñas para ver dentro del cuerpo), ahora es posible realizar procedimientos con incisiones mínimas. Esto no solo reduce el trauma para el paciente, sino que también acelera la recuperación.

Comparación de dos enfoques quirúrgicos

En este estudio, se compararon dos enfoques principales para acceder a la PPF y la ITF: el enfoque transmaxilar anterior y el enfoque transnasal transmaxilar modificado. El primero implica abrir la pared anterior del seno maxilar, mientras que el segundo utiliza el interior de la nariz para acceder a la misma área.

El enfoque transmaxilar anterior

Este método utiliza un microscopio para guiar la cirugía. Se realiza una incisión en la cara para exponer la pared anterior del seno maxilar. Luego, se perfora una ventana ósea de 2 cm x 2 cm para acceder al seno. A través de esta ventana, los cirujanos pueden exponer la PPF y medir las estructuras importantes, como las arterias maxilares y los nervios.

El enfoque transnasal transmaxilar modificado

Este enfoque utiliza un endoscopio rígido (una cámara delgada) para acceder al seno maxilar a través de la nariz. Se corta la membrana mucosa cerca del cornete inferior (una estructura dentro de la nariz) y se expone el conducto nasolagrimal (un canal que drena las lágrimas). Luego, se perfora la pared posterior del seno maxilar para exponer la PPF.

¿Cuál es el área de exposición?

Ambos enfoques permiten a los cirujanos ver y operar en las principales estructuras de la PPF y la ITF. La línea superior está definida por el nervio maxilar (V2), la línea lateral por el músculo temporal, la línea medial por el nervio vidiano y el ganglio pterigopalatino, y el punto inferior por la base del seno maxilar.

Aplicación en pacientes

En este estudio, cinco pacientes con tumores en la PPF y la ITF fueron tratados con el enfoque transnasal transmaxilar modificado. Antes de la cirugía, se realizaron tomografías computarizadas (TC) y resonancias magnéticas (RM) para planificar el procedimiento. Después de la cirugía, se confirmó la extirpación completa del tumor en cuatro casos de schwannomas y una extirpación parcial en un caso de carcinoma adenocístico. Las complicaciones postoperatorias, como entumecimiento facial y pericoronitis (inflamación alrededor de una muela del juicio), se resolvieron en tres meses.

¿Qué ventajas ofrece el enfoque endoscópico?

El enfoque transnasal transmaxilar modificado ofrece varias ventajas. Reduce el trauma para el paciente, preserva la función nasal y evita incisiones externas. Además, permite una recuperación más rápida y menos complicaciones en comparación con los métodos tradicionales.

Conclusión

El enfoque transnasal transmaxilar modificado es una técnica viable y efectiva para extirpar tumores en la PPF y la ITF. Con una comprensión adecuada de las relaciones anatómicas y el uso de tecnología avanzada, los neurocirujanos pueden tratar estos tumores de manera segura y eficiente.

For educational purposes only.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000142

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