¿Cómo se trata el cáncer de recto en China?

¿Cómo se trata el cáncer de recto en China?

El cáncer de recto es un problema de salud importante en China. Su incidencia y mortalidad han aumentado en las últimas décadas. Esto contrasta con la disminución observada en países como Estados Unidos, donde la detección temprana y los tratamientos estandarizados han marcado la diferencia. En China, el cáncer de recto representa más del 50% de los casos de cáncer colorrectal (CCR). Aunque la cirugía sigue siendo el tratamiento principal, los avances en quimiorradioterapia, terapia dirigida e inmunoterapia han mejorado los resultados. Este artículo explora cómo se aborda el cáncer de recto en China, desde la detección hasta las opciones quirúrgicas.

La incidencia y la supervivencia

El cáncer colorrectal (CCR) varía en incidencia y mortalidad según el país. En China, la incidencia ha aumentado un 4.2% anual entre 2000 y 2005 y un 1.3% entre 2006 y 2011. La mortalidad también ha crecido un 1.6% anual en el mismo período. En cambio, en Estados Unidos, las tasas han disminuido desde 2000, gracias a programas de detección efectivos. En China, el cáncer de recto es más común que el cáncer de colon, y la supervivencia a 5 años es menor que en países desarrollados. Menos del 10% de los casos se detectan en etapas tempranas, lo que dificulta el tratamiento.

Detección temprana y estadificación clínica

La detección temprana es clave para reducir la incidencia y mortalidad del CCR. En Estados Unidos, el 68% de los adultos entre 50 y 75 años se someten a pruebas de detección. En China, estos programas solo están disponibles en algunas ciudades desarrolladas, y la tasa de cumplimiento es del 44%. Para la estadificación del cáncer de recto, se utilizan métodos como la resonancia magnética (MRI) y la ultrasonografía endoscópica (EUS). La MRI es especialmente útil para evaluar el cáncer en etapas avanzadas, identificar ganglios linfáticos afectados y determinar la invasión de tejidos cercanos. Las guías chinas recomiendan la MRI como el mejor método para el diagnóstico preoperatorio.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía sigue siendo el tratamiento principal para el cáncer de recto en China. Sin embargo, la estandarización de las prácticas quirúrgicas varía entre hospitales. Muchos médicos no están familiarizados con las guías de diagnóstico y tratamiento. Estas guías, publicadas por primera vez en 2010 y actualizadas en 2017 y 2020, han ayudado a alinear las prácticas con estándares internacionales. Además, los tratamientos combinados, como la quimiorradioterapia, han mejorado la calidad de vida y el pronóstico de los pacientes.

Cáncer de recto temprano (T1N0M0)

Para el cáncer de recto en etapas tempranas, las opciones incluyen la resección endoscópica (resección mucosa endoscópica/disectomía submucosa endoscópica) y la cirugía local. La microcirugía endoscópica transanal (TEM) y la cirugía mínimamente invasiva transanal (TAMIS) son técnicas comunes. La TEM, introducida en 1983, ofrece una mejor visualización y evaluación de los márgenes quirúrgicos. La TAMIS, desarrollada en 2010, es más económica pero requiere experiencia en cirugía laparoscópica.

Cáncer de recto localmente avanzado (LARC) (T2–4N0–2M0)

La quimiorradioterapia neoadyuvante (nCRT) es clave para tratar el cáncer de recto localmente avanzado. Mejora la tasa de resección completa (R0), la preservación del ano y el control local del tumor. En China, se ha desarrollado un esquema modificado de 30 Gy/10 fracciones, basado en la tolerancia de la población. Alrededor del 15% al 20% de los pacientes logran una respuesta patológica completa (pCR) después de la nCRT, lo que ha llevado a la adopción de la estrategia «observar y esperar» (W&W) para pacientes con respuesta clínica completa (cCR).

Escisión total del mesorrecto (TME)

La TME, introducida en 1982, es el procedimiento estándar para el cáncer de recto en China. Reduce la tasa de recurrencia local y mejora la supervivencia a 5 años. La calidad de la TME es crucial para el pronóstico. La cirugía laparoscópica TME es ampliamente utilizada en China, con resultados comparables a la cirugía abierta. En 2019, el 56.7% de las cirugías colorrectales en China se realizaron por laparoscopia.

Cirugía mínimamente invasiva

La cirugía laparoscópica para el cáncer de recto se ha utilizado en China durante casi 20 años. Reduce la pérdida de sangre, acorta la hospitalización y acelera la recuperación. La cirugía robótica, introducida en 2009, ofrece mayor precisión pero es costosa y requiere operadores altamente capacitados. La disección rectal cilíndrica, introducida en 2007, aumenta el volumen de tejido resecado y reduce la tasa de márgenes positivos.

Disección de ganglios linfáticos laterales

El manejo de las metástasis en los ganglios linfáticos laterales es controvertido. En Europa y América del Norte, se recomienda la TME combinada con radioterapia y quimioterapia. En China y Japón, se realiza la disección de ganglios linfáticos laterales durante la cirugía. Aunque reduce la recurrencia local, aumenta el riesgo de complicaciones, como disfunción urinaria y sexual.

Cáncer de recto avanzado (T1–3NanyM1)

El cáncer de recto avanzado a menudo presenta metástasis a distancia, siendo el hígado el sitio más común. La resección quirúrgica de las metástasis hepáticas mejora la supervivencia, con una tasa de supervivencia a 5 años del 40%. En China, los equipos multidisciplinarios (MDT) han mejorado el manejo del cáncer de recto avanzado. También se utilizan tratamientos como la radioterapia estereotáctica y la quimioterapia intraperitoneal hipertermia para mejorar los resultados.

Conclusión

El tratamiento del cáncer de recto en China ha avanzado significativamente. La cirugía sigue siendo el pilar del tratamiento, pero los avances en terapias neoadyuvantes y técnicas mínimamente invasivas han mejorado los resultados. Sin embargo, persisten desafíos, como la necesidad de detección temprana y una mejor adherencia a las guías. Con esfuerzos continuos, se espera que la incidencia y mortalidad del cáncer de recto en China comiencen a disminuir en el futuro cercano.

For educational purposes only.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001076

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