¿El peso afecta tus posibilidades de tener un bebé?

¿El peso afecta tus posibilidades de tener un bebé? Descubre cómo el índice de masa corporal (IMC) influye en los tratamientos de fertilidad

¿Sabías que el sobrepeso y la obesidad no solo afectan tu salud general, sino que también pueden reducir tus posibilidades de tener un bebé? En China, el número de personas con obesidad se ha duplicado en los últimos años, y esto tiene un impacto directo en los tratamientos de fertilidad como la fecundación in vitro (FIV) y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Este artículo explora cómo el IMC influye en los resultados de estos tratamientos en mujeres chinas con una respuesta ovárica normal.

¿Qué es el IMC y por qué es importante?

El índice de masa corporal (IMC) es una medida que relaciona el peso y la altura. Se usa para clasificar a las personas en diferentes categorías: bajo peso, peso normal, sobrepeso y obesidad. En China, las guías médicas definen estas categorías de la siguiente manera:

  • Bajo peso: IMC menor a 18.5
  • Peso normal: IMC entre 18.5 y 23.9
  • Sobrepeso: IMC entre 24.0 y 27.9
  • Obesidad: IMC de 28.0 o más

El IMC no solo es un indicador de salud general, sino que también puede afectar la fertilidad. Las mujeres con sobrepeso u obesidad tienen más probabilidades de experimentar problemas como irregularidades menstruales, falta de ovulación y complicaciones en los tratamientos de fertilidad.

¿Cómo se realizó el estudio?

Un equipo de investigadores analizó los datos de 15,124 mujeres chinas que se sometieron a tratamientos de FIV/ICSI entre 2017 y 2020. Todas las mujeres tenían una respuesta ovárica normal, lo que significa que se recuperaron entre 5 y 15 óvulos durante el tratamiento. Este enfoque permitió minimizar las diferencias en la respuesta ovárica, que pueden variar mucho entre las mujeres con obesidad.

Las mujeres se dividieron en cuatro grupos según su IMC: bajo peso, peso normal, sobrepeso y obesidad. Los investigadores evaluaron varios resultados, incluyendo las tasas de embarazo, nacimientos vivos, partos por cesárea y el peso de los bebés al nacer.

¿Qué encontraron los investigadores?

Resultados en el tratamiento con embriones frescos
Las mujeres con obesidad tuvieron menos probabilidades de lograr un embarazo clínico (un embarazo confirmado por ecografía) y un nacimiento vivo. También tuvieron más probabilidades de sufrir un aborto espontáneo, un parto prematuro y un parto por cesárea. Además, sus bebés tuvieron más probabilidades de ser grandes para la edad gestacional (LGA), lo que puede aumentar el riesgo de complicaciones durante el parto.

Resultados en el tratamiento con embriones congelados
En los tratamientos con embriones congelados, las mujeres con obesidad también tuvieron menos probabilidades de lograr un embarazo clínico y un nacimiento vivo. Además, tuvieron tasas más altas de partos por cesárea y bebés grandes para la edad gestacional.

Resultados acumulativos
La tasa acumulada de nacimientos vivos (CLBR) disminuyó progresivamente con el aumento del IMC. Las mujeres con peso normal tuvieron una CLBR del 45.3%, mientras que las mujeres con obesidad tuvieron una CLBR del 40.3%.

¿Qué significa esto para las mujeres que buscan un tratamiento de fertilidad?

Los resultados sugieren que el IMC tiene un impacto significativo en los resultados de los tratamientos de FIV/ICSI. Las mujeres con obesidad tienen menos probabilidades de lograr un embarazo y un nacimiento vivo, y más probabilidades de experimentar complicaciones durante el embarazo y el parto.

¿Qué pueden hacer las mujeres para mejorar sus posibilidades?

Para las mujeres jóvenes con un buen pronóstico (menores de 34.5 años, con niveles altos de hormona antimülleriana [AMH] y en su primer intento de FIV), se recomienda perder peso para alcanzar un IMC de 24 o menos. Esto puede mejorar las probabilidades de éxito en el tratamiento.

Sin embargo, para las mujeres mayores o con una reserva ovárica disminuida, es posible que sea mejor comenzar el tratamiento de fertilidad de inmediato, en lugar de esperar a perder peso. Esto se debe a que la fertilidad disminuye con la edad, y el tiempo es un factor crítico.

Limitaciones del estudio

Es importante tener en cuenta que este estudio fue retrospectivo, lo que significa que los investigadores analizaron datos que ya existían, en lugar de realizar un experimento controlado. Además, el IMC se midió solo una vez, por lo que no se pudo evaluar el impacto de los cambios de peso. Tampoco se incluyeron datos sobre otros factores como la dieta, el ejercicio o marcadores metabólicos, lo que podría subestimar el impacto de la obesidad.

Conclusión

En resumen, el IMC tiene un impacto significativo en los resultados de los tratamientos de FIV/ICSI en mujeres chinas con una respuesta ovárica normal. La obesidad reduce las probabilidades de lograr un embarazo y un nacimiento vivo, y aumenta el riesgo de complicaciones durante el embarazo y el parto. Para las mujeres jóvenes con un buen pronóstico, perder peso puede mejorar las probabilidades de éxito. Sin embargo, para las mujeres mayores o con una reserva ovárica disminuida, es posible que sea mejor comenzar el tratamiento de fertilidad de inmediato.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000002992

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