¿Es posible tratar lesiones del arco aórtico sin cirugía abierta? Una nueva técnica ofrece esperanza
El tratamiento de lesiones en el arco aórtico (la parte curva de la aorta que da origen a las arterias principales) siempre ha sido un desafío para los cirujanos cardíacos. La cirugía abierta tradicional, aunque efectiva, conlleva riesgos significativos, especialmente para pacientes de alto riesgo. Pero, ¿qué pasa si existe una alternativa menos invasiva? Una técnica modificada conocida como reparación endovascular torácica con desramificación (d-TEVAR, por sus siglas en inglés) combinada con aortoplastia de la aorta ascendente está ganando atención. Este enfoque podría reducir complicaciones graves y ampliar las opciones de tratamiento para más pacientes.
El problema con la cirugía tradicional
La cirugía abierta para reemplazar el arco aórtico implica detener el corazón y usar una máquina de circulación extracorpórea (un dispositivo que hace circular la sangre fuera del cuerpo). Este procedimiento es complejo y puede causar complicaciones como sangrado, infecciones y problemas renales. Para pacientes de alto riesgo, como aquellos con enfermedades cardíacas avanzadas o de edad avanzada, estos riesgos son demasiado altos.
¿Qué es la d-TEVAR?
La d-TEVAR es una técnica menos invasiva que utiliza un stent (un tubo de malla metálica) para reparar la aorta sin necesidad de abrir el tórax completamente. Primero, se «desramifican» las arterias principales del arco aórtico (las que llevan sangre al cerebro y los brazos) y se conectan a un injerto artificial (un tubo sintético). Luego, se coloca el stent en la zona dañada de la aorta para cerrar la lesión. Aunque este método es prometedor, tiene un problema grave: la disección aórtica retrógrada tipo A (RTAD, por sus siglas en inglés), una complicación potencialmente mortal.
¿Por qué ocurre la RTAD?
La RTAD ocurre cuando la pared de la aorta ascendente (la parte de la aorta que sale del corazón) se desgarra hacia atrás. Esto puede suceder por tres razones principales:
- Daño causado al pinzar la aorta durante la cirugía.
- Lesiones en la pared arterial debido al uso de catéteres y alambres.
- La diferencia de rigidez entre el stent y la aorta ascendente, que es más flexible.
La solución: aortoplastia de la aorta ascendente
Para reducir el riesgo de RTAD, los investigadores proponen combinar la d-TEVAR con una aortoplastia de la aorta ascendente. En este procedimiento, se envuelve la aorta ascendente con un injerto artificial para fortalecerla y limitar su movimiento durante los latidos del corazón. Esto reduce la diferencia de rigidez entre el stent y la aorta, minimizando el riesgo de desgarro.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
El procedimiento comienza con una esternotomía mediana (una incisión en el centro del pecho) para acceder al tórax. Las tres arterias principales del arco aórtico (la arteria innominada, la arteria carótida común izquierda y la arteria subclavia izquierda) se movilizan y se conectan a un injerto artificial en forma de Y. Este injerto se une a la pared de la aorta ascendente. Luego, se coloca un stent en la zona dañada de la aorta.
Durante todo el proceso, no se necesita usar una máquina de circulación extracorpórea, lo que reduce la complejidad y los riesgos de la cirugía.
Resultados preliminares
Este enfoque modificado se ha utilizado en cuatro pacientes que no eran considerados de alto riesgo. Después de un seguimiento promedio de tres meses, ninguno de los pacientes desarrolló RTAD. Aunque estos resultados son alentadores, se necesitan estudios más amplios y un seguimiento a largo plazo para confirmar la eficacia de esta técnica.
Limitaciones y consideraciones
A pesar de sus ventajas, la d-TEVAR combinada con aortoplastia no está exenta de desafíos. Por ejemplo, envolver la aorta ascendente con un injerto artificial puede aumentar el tiempo de cirugía y requerir habilidades técnicas avanzadas. Además, no todos los hospitales tienen el equipo o la experiencia necesarios para realizar este procedimiento.
¿Para quién es adecuada esta técnica?
Este enfoque podría ser una opción para pacientes con lesiones en el arco aórtico que no pueden someterse a cirugía abierta debido a su alto riesgo. Sin embargo, aún no está claro si es adecuado para pacientes de bajo riesgo, ya que la d-TEVAR tradicional ya es una opción viable para ellos.
Conclusión
La d-TEVAR combinada con aortoplastia de la aorta ascendente representa un avance significativo en el tratamiento de lesiones del arco aórtico. Al abordar los factores clave que contribuyen a la RTAD, esta técnica ofrece una alternativa más segura y efectiva que la cirugía abierta tradicional y la d-TEVAR estándar. A medida que se realicen más investigaciones, este método podría convertirse en una opción de tratamiento estándar para pacientes con lesiones complejas del arco aórtico, independientemente de su perfil de riesgo.
For educational purposes only.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000408