¿Es suficiente una vacuna de tres dosis para proteger a las personas con VIH-1 contra el COVID-19?

¿Es suficiente una vacuna de tres dosis para proteger a las personas con VIH-1 contra el COVID-19?

La pandemia de COVID-19, causada por el virus SARS-CoV-2, ha sido un desafío enorme para la salud pública mundial. A más de dos años del inicio, las variantes más contagiosas siguen complicando la situación. Las vacunas se desarrollaron rápidamente, utilizando diferentes métodos, como las vacunas inactivadas (que usan virus muertos), las de proteínas recombinantes y las basadas en ácidos nucleicos. Entre ellas, las vacunas inactivadas, como Sinopharm y Sinovac CoronaVac, han sido aprobadas para uso de emergencia por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, hay poca información sobre la seguridad y la eficacia de estas vacunas en personas que viven con el VIH-1 (PVV), especialmente en aquellas con recuentos bajos de células T CD4+ (un tipo de glóbulo blanco clave para el sistema inmunológico). Este estudio investigó si una vacuna inactivada de tres dosis puede generar respuestas inmunes en PVV.

¿Por qué es importante este estudio?

Estudios previos han demostrado que las vacunas contra el COVID-19 son seguras y efectivas en la población general. Sin embargo, las PVV, especialmente aquellas con sistemas inmunológicos debilitados, pueden responder de manera diferente. La OMS recomienda que las PVV con recuentos de células T CD4+ superiores a 200 células/mL reciban la vacuna. Pero aún no está claro cómo responden las PVV con recuentos más bajos. Este estudio busca llenar ese vacío, evaluando la respuesta inmune en PVV después de recibir tres dosis de una vacuna inactivada.

¿Cómo se realizó el estudio?

El estudio se llevó a cabo en el Hospital Octavo del Pueblo de Guangzhou, en la Universidad Médica de Guangzhou, y fue aprobado por el Comité de Ética del hospital. Todos los participantes dieron su consentimiento por escrito. Se incluyeron PVV mayores de 18 años que habían recibido la tercera dosis de una vacuna inactivada (como CoronaVac) y que eran atendidos regularmente en la clínica de VIH/SIDA. También se incluyeron adultos sanos sin problemas inmunológicos como grupo de control. Se excluyeron personas con enfermedades como diabetes, hipertensión, cáncer, problemas cardíacos, hepatitis o insuficiencia renal.

¿Qué se midió?

La eficacia de la vacuna se evaluó midiendo los niveles de anticuerpos IgG (un tipo de proteína que combate el virus) y la actividad de los anticuerpos neutralizantes (que bloquean el virus) en la sangre. También se estudió la capacidad de los anticuerpos para unirse a la proteína Spike (la parte del virus que le permite entrar en las células) de diferentes variantes del SARS-CoV-2, como Delta y Ómicron.

¿Qué se encontró?

Eficacia de los anticuerpos neutralizantes

Las PVV que recibieron tres dosis de la vacuna inactivada produjeron niveles más altos de anticuerpos que las PVV no vacunadas. Los niveles de anticuerpos neutralizantes no fueron significativamente diferentes entre las PVV en tratamiento antirretroviral (TAR) y los controles sanos. Sin embargo, los niveles fueron más altos en las PVV en TAR que en aquellas sin tratamiento. Entre las PVV sin TAR, el 62% tenían anticuerpos neutralizantes, en comparación con el 86% de las PVV en TAR y el 93% de los controles sanos.

Respuesta a las variantes

La capacidad de los anticuerpos para unirse a la proteína Spike de las variantes Delta y Ómicron fue similar, pero la capacidad contra Ómicron fue significativamente menor. Esto sugiere que, aunque la vacuna inactivada puede neutralizar el virus original, es menos efectiva contra la variante Ómicron.

Impacto de los recuentos de células T CD4+

El estudio analizó cómo influyen los recuentos de células T CD4+ en la respuesta a la vacuna. Las PVV sin TAR con recuentos superiores a 200 células/mL produjeron mejores respuestas de anticuerpos que aquellas con recuentos más bajos. Entre las PVV sin TAR, solo el 11% de las que tenían recuentos inferiores a 200 células/mL tenían anticuerpos neutralizantes, en comparación con el 85% de las que tenían recuentos más altos. En las PVV en TAR, el 50% de las que tenían recuentos inferiores a 200 células/mL tenían anticuerpos neutralizantes, en comparación con el 85% de las que tenían recuentos superiores a 200 células/mL y el 96% de las que tenían recuentos superiores a 500 células/mL.

Relación entre los recuentos de CD4+ y la respuesta inmune

Hubo una correlación positiva entre los recuentos de células T CD4+ y los niveles de anticuerpos neutralizantes o de unión a la proteína Spike. Esto indica que la eficacia de la vacuna está relacionada con los recuentos de CD4+, y que la respuesta inmune es menor en PVV con recuentos inferiores a 200 células/mL.

Estado inmunológico y respuesta a la vacuna

El estudio también analizó la relación entre la proporción de células T CD4+/CD8+ (otro tipo de glóbulo blanco) y la respuesta a la vacuna. Las PVV con proporciones bajas de CD4+/CD8+ (<0.6) tuvieron respuestas de anticuerpos significativamente menores que aquellas con proporciones medias (0.6–1) o altas (>1). Además, no hubo correlación entre la respuesta a la vacuna y el tiempo transcurrido desde la vacunación o la edad de los participantes.

¿Qué significa esto?

Este estudio proporciona datos importantes sobre la eficacia de una vacuna inactivada de tres dosis en PVV. Los resultados muestran que la vacuna puede generar respuestas inmunes en PVV, especialmente en aquellas en TAR con recuentos de CD4+ superiores a 200 células/mL. Sin embargo, la respuesta es significativamente menor en PVV con recuentos inferiores a 200 células/mL, lo que resalta la importancia del TAR para mejorar la eficacia de la vacuna.

Además, el estudio confirma que la vacuna inactivada es menos efectiva contra la variante Ómicron, lo que coincide con hallazgos en otras vacunas. Esto subraya la necesidad de actualizar las vacunas o aplicar dosis de refuerzo para combatir las nuevas variantes.

Conclusión

En resumen, una vacuna inactivada de tres dosis es suficiente para generar respuestas inmunes en PVV, especialmente en aquellas en TAR con recuentos altos de células T CD4+. Sin embargo, la respuesta es menor en PVV con recuentos bajos, lo que enfatiza la importancia del TAR. Estos hallazgos son relevantes para las estrategias de vacunación en PVV, especialmente en lugares con recursos limitados donde el acceso al TAR puede ser difícil.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000002810
For educational purposes only.

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