¿Podría su medicamento para la presión arterial ayudarlo a sobrevivir al COVID-19?
Cuando el COVID-19 se extendió por el mundo, los médicos notaron rápidamente un patrón preocupante: las personas con presión arterial alta (hipertensión) enfrentaban mayores riesgos de enfermedad grave o muerte. Pero, ¿podrían los medicamentos utilizados para tratar la hipertensión también influir en los resultados del COVID-19? Un estudio reciente profundizó en esta pregunta, descubriendo vínculos sorprendentes entre los medicamentos comunes para la presión arterial y las tasas de supervivencia en pacientes infectados.
La conexión entre la hipertensión y el COVID-19
La hipertensión afecta a más de mil millones de personas en todo el mundo. Al principio de la pandemia, quedó claro que los pacientes con COVID-19 y presión arterial alta tenían más probabilidades de desarrollar complicaciones graves como neumonía, daño cardíaco o insuficiencia renal. Los científicos se preguntaron: ¿Por qué la hipertensión empeora el COVID-19?
Una teoría involucra el punto de entrada del virus en las células. El SARS-CoV-2, el virus detrás del COVID-19, se adhiere a una proteína llamada ACE2 (enzima convertidora de angiotensina 2), que ayuda a regular la presión arterial. Algunos medicamentos para la presión arterial, como los inhibidores de la ECA (IECA) o los bloqueadores de los receptores de angiotensina II (BRA), funcionan afectando este sistema. Inicialmente, los expertos temían que estos medicamentos pudieran aumentar los niveles de ACE2, permitiendo que el virus invada más células. Otros argumentaron que los medicamentos podrían proteger los órganos al reducir la inflamación.
Mientras tanto, otra clase de medicamentos para la presión arterial, los bloqueadores de los canales de calcio (BCC, medicamentos que relajan los vasos sanguíneos), llamaron la atención. Estudios de laboratorio mostraron que los BCC podrían bloquear la replicación de virus como la influenza o el Zika. ¿Podrían hacer lo mismo con el COVID-19?
El estudio: rastreando medicamentos y resultados
Los investigadores analizaron a 4,569 pacientes con COVID-19 hospitalizados en Wuhan, China, durante la primera ola. De estos, 1,449 tenían hipertensión. Compararon tres grupos:
- Usuarios de BCC (74% de los pacientes hipertensos)
- Usuarios de inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA) (IECA/BRA; 18%)
- Usuarios de betabloqueantes (medicamentos que reducen la frecuencia cardíaca; 26%)
Utilizando registros médicos, rastrearon quiénes sobrevivieron, necesitaron cuidados intensivos (UCI) o tuvieron estancias hospitalarias más largas. Para garantizar la equidad, emparejaron a los pacientes por edad, sexo, otras condiciones de salud y tratamientos para el COVID-19.
Hallazgos clave
1. Los bloqueadores de los canales de calcio (BCC) vinculados a un menor riesgo de muerte
Los pacientes que tomaban BCC tuvieron una tasa de mortalidad del 1.95%, en comparación con el 5.85% en los no usuarios de BCC, un riesgo 68% menor. También permanecieron más tiempo en el hospital (16 vs. 13 días), posiblemente porque sobrevivieron más tiempo.
¿Por qué podría suceder esto?
- Los BCC reducen los niveles de calcio dentro de las células, que los virus necesitan para replicarse.
- Podrían calmar la inflamación, previniendo la «tormenta de citoquinas» observada en casos graves de COVID-19.
2. Inhibidores del SRAA (IECA/BRA): sin beneficio o daño claro
Los usuarios de SRAA tuvieron una tasa de mortalidad ligeramente menor (1.69% vs. 3.81%), pero la diferencia no fue estadísticamente significativa. Esto sugiere que estos medicamentos no empeoran ni protegen fuertemente contra el COVID-19.
3. Betabloqueantes: resultados mixtos
Los usuarios de betabloqueantes tuvieron una tasa de mortalidad ligeramente mayor (3.82% vs. 3.24%) y más transferencias a la UCI, pero nuevamente, las diferencias fueron pequeñas y no concluyentes.
¿Quién estuvo más en riesgo?
El estudio confirmó los factores de riesgo conocidos para la muerte por COVID-19 en pacientes hipertensos:
- Edad avanzada
- COVID-19 grave al ingreso
- Enfermedad renal
- Tratamientos como antibióticos o esteroides (probablemente marcadores de infección grave)
Notablemente, el uso de BCC destacó como un factor relacionado con una mejor supervivencia, incluso después de tener en cuenta estos riesgos.
¿Por qué centrarse en los BCC?
Los BCC como la amlodipina o la nifedipina son económicos, ampliamente utilizados y tienen pocos efectos secundarios. Su potencial papel antiviral no es nuevo: estudios en la década de 1980 encontraron que los BCC podrían bloquear virus de la influenza. Para el COVID-19, dos teorías explican su beneficio:
- Bloquear la replicación viral: Los virus secuestran el calcio dentro de las células para hacer copias. Los BCC podrían interrumpir este proceso.
- Reducir la inflamación: El COVID-19 a menudo desencadena una inflamación mortal. Los BCC podrían amortiguar esta respuesta.
Sin embargo, las estancias hospitalarias más largas en los usuarios de BCC plantean preguntas. ¿Sobrevivieron más tiempo debido al medicamento o simplemente estaban más enfermos desde el principio? El estudio no pudo responder esto completamente.
Limitaciones y advertencias
Este estudio tuvo inconvenientes:
- Diseño retrospectivo: Analizó datos existentes, lo que puede ocultar sesgos.
- Factores no medidos: No se rastrearon el peso corporal, la dieta o las dosis exactas de los medicamentos.
- Población única: Todos los pacientes eran de Wuhan; los resultados podrían ser diferentes en otros lugares.
Los expertos enfatizan que ningún medicamento debe tomarse únicamente para prevenir o tratar el COVID-19. Siempre consulte a un médico antes de cambiar las recetas.
Lo que esto significa para los pacientes
Si tiene hipertensión y toma BCC, este estudio ofrece tranquilidad: es probable que no dañen y podrían ayudar durante el COVID-19. Para aquellos que toman inhibidores del SRAA o betabloqueantes, no hay evidencia sólida para cambiar de medicamento.
Los médicos enfatizan: Siga tomando sus medicamentos para la presión arterial según lo recetado. Detenerlos abruptamente aumenta el riesgo de ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares, que representan peligros inmediatos mucho mayores que el COVID-19 para la mayoría de las personas.
Conclusión
Aunque los BCC muestran promesa, se necesita más investigación para confirmar su papel en el COVID-19. Por ahora, controlar la presión arterial sigue siendo fundamental, ya sea a través de medicamentos, dieta o ejercicio, para reducir los riesgos generales para la salud.
Solo para fines educativos.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001479