¿Podría un simple análisis de sangre detectar el cáncer de pulmón en etapa temprana?

¿Podría un simple análisis de sangre detectar el cáncer de pulmón en etapa temprana?

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer en todo el mundo. La mayoría de los casos están relacionados con un tipo llamado cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP), y su forma más común, el adenocarcinoma pulmonar (AP), a menudo no presenta síntomas tempranos. Para cuando los pacientes se sienten enfermos, el cáncer generalmente ya se ha diseminado. Las herramientas actuales de detección, como las tomografías computarizadas (TC), pasan por alto muchos casos, son costosas o exponen a las personas a radiación. Los análisis de sangre para detectar proteínas relacionadas con el cáncer existen, pero no son lo suficientemente confiables. ¿Y si un simple análisis de sangre pudiera detectar el cáncer de pulmón antes y salvar vidas?


Pequeños mensajeros genéticos guardan pistas

Los científicos están estudiando los microARNs (pequeños mensajeros genéticos) como posibles señales de advertencia de cáncer. Estas pequeñas moléculas controlan qué genes se activan en las células. Cuando se desarrolla el cáncer, los microARNs se filtran al torrente sanguíneo, lo que facilita su detección a través de análisis de sangre. Investigadores en China identificaron recientemente cuatro microARNs que aparecen significativamente elevados en pacientes con adenocarcinoma pulmonar. ¿Podría este descubrimiento conducir a una mejor herramienta de diagnóstico?


El problema con las herramientas actuales

La detección temprana es crucial. La cirugía puede curar entre el 70 y el 90% de los cánceres de pulmón en etapa temprana, pero el 75% de los pacientes son diagnosticados demasiado tarde. Las tomografías computarizadas de baja dosis reducen las muertes por cáncer de pulmón, pero tienen desventajas:

  • Riesgo de radiación por escaneos repetidos
  • Falsas alarmas que conducen a biopsias innecesarias
  • Altos costos para un cribado generalizado

Los análisis de sangre que miden proteínas como el CEA y el CYFRA21-1 son más baratos, pero pasan por alto muchos casos. Un estudio de 2020 mostró que estas pruebas identifican correctamente el cáncer solo entre el 50 y el 60% de las veces. Se necesitan urgentemente mejores opciones.


En busca de señales ocultas

Entre 2016 y 2017, los investigadores compararon muestras de sangre de 170 pacientes con adenocarcinoma pulmonar y 170 personas sanas. Dividieron su trabajo en cuatro fases:

  1. Cribado: Una herramienta de prueba genética escaneó 1,200 microARNs en muestras de sangre agrupadas.
  2. Entrenamiento: Redujeron la lista a 35 candidatos utilizando grupos más pequeños.
  3. Prueba: Los nueve microARNs principales se verificaron en 220 personas.
  4. Validación: Pruebas finales confirmaron que cuatro microARNs funcionaban en un nuevo grupo.

¿Los ganadores? miR-133a-3p, miR-584-5p, miR-10b-5p y miR-221-3p. Combinados, estos cuatro detectaron el adenocarcinoma pulmonar con un 76.5% de precisión, mejor que las pruebas de proteínas existentes.


¿Qué tan precisa es esta prueba?

Los investigadores midieron la precisión utilizando curvas ROC (un método estadístico para calificar herramientas de diagnóstico). Los resultados mostraron:

  • 80.3% de precisión para distinguir a los pacientes con cáncer de las personas sanas
  • 89.4% de precisión en un grupo de validación final

Aunque no es perfecta, esta prueba supera a los análisis de sangre actuales. En comparación, las tomografías computarizadas de baja dosis tienen un 93% de precisión, pero conllevan riesgos y costos. Una prueba de microARNs podría actuar como una herramienta de cribado de primera línea, reduciendo escaneos innecesarios.


¿De dónde vienen estos microARNs?

Para rastrear la fuente, los científicos revisaron tejido pulmonar de 24 pacientes. Solo miR-221-3p estaba más elevado en los tumores que en el tejido sano. Esto sugiere que miR-221-3p impulsa directamente el crecimiento del cáncer. Los otros tres microARNs podrían provenir de otros lugares, como células que reaccionan al tumor.

También estudiaron exosomas (pequeñas burbujas liberadas por las células). Los exosomas del cáncer a menudo transportan microARNs que ayudan a los tumores a diseminarse. Solo miR-10b-5p estaba elevado en los exosomas de pacientes con cáncer. Esto coincide con estudios previos que vinculan miR-10b-5p con cánceres de mama y cerebro.


Un vínculo con la terapia dirigida

Alrededor del 15% de los pacientes con adenocarcinoma pulmonar tienen mutaciones EGFR (cambios genéticos que impulsan el crecimiento del cáncer). Medicamentos como el osimertinib se dirigen específicamente a estas mutaciones. El estudio encontró:

  • Tres microARNs (miR-133a-3p, miR-584-5p y miR-10b-5p) estaban más elevados en pacientes con EGFR positivo
  • Una prueba de tres microARNs detectó mutaciones EGFR con un 85.5% de precisión

Esto podría ayudar a identificar a los pacientes que se beneficiarán más de los medicamentos dirigidos.


¿Qué sigue?

Aunque prometedora, la investigación tiene límites:

  • Solo se probaron dos tipos de mutaciones EGFR (existen muchas otras)
  • Todos los participantes eran chinos (las diferencias genéticas importan)
  • Tamaño de muestra pequeño (necesita ensayos más grandes)

Estudios futuros deben confirmar si estos microARNs funcionan en grupos diversos. Los científicos también quieren saber:

  • ¿Cambian los niveles de microARNs a medida que avanza el cáncer?
  • ¿Pueden predecir la supervivencia o la respuesta al tratamiento?

El panorama general

Este estudio destaca cómo las pequeñas moléculas en la sangre podrían revolucionar la detección del cáncer. A diferencia de las biopsias de tejido, los análisis de sangre son indoloros, repetibles y de bajo costo. Para el cáncer de pulmón, una enfermedad que a menudo se detecta demasiado tarde, este enfoque podría salvar millones de vidas.

Sin embargo, las pruebas de microARNs aún no reemplazarán a las tomografías computarizadas. Probablemente funcionarían mejor como una primera verificación, con escaneos confirmando los resultados positivos. Combinar ambos métodos podría ofrecer el mejor equilibrio entre seguridad y precisión.


Solo para fines educativos.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001100

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