¿Por qué algunos bebés con las arterias del corazón cambiadas luchan por sobrevivir?
Cada año, miles de bebés nacen con una rara afección cardíaca llamada transposición de las grandes arterias (TGA). En esta condición, las dos arterias principales que salen del corazón están intercambiadas, lo que dificulta que el bebé obtenga suficiente oxígeno. Sin tratamiento, la mayoría de estos bebés no sobreviven su primer año de vida. Afortunadamente, una cirugía llamada operación de switch arterial (ASO, por sus siglas en inglés) puede solucionar este problema. Sin embargo, incluso con este procedimiento que salva vidas, algunos bebés aún enfrentan desafíos. ¿Qué marca la diferencia entre la supervivencia y la pérdida? Exploremos los factores que influyen en los resultados de estas cirugías.
¿Qué es la TGA y por qué es peligrosa?
La TGA es un defecto cardíaco raro en el que las dos arterias principales, la aorta y la arteria pulmonar, están invertidas. Normalmente, la aorta lleva sangre rica en oxígeno al cuerpo, y la arteria pulmonar lleva sangre pobre en oxígeno a los pulmones. En la TGA, este proceso se invierte, por lo que la sangre pobre en oxígeno circula por el cuerpo. Esto hace que sea imposible que el bebé obtenga el oxígeno que necesita para sobrevivir.
La mayoría de los bebés con TGA nacen a término y parecen saludables al principio. Pero dentro de horas o días, comienzan a mostrar signos de bajos niveles de oxígeno, como piel azulada o dificultad para respirar. Sin tratamiento, alrededor del 30% de estos bebés mueren dentro de la primera semana, y el 90% no supera su primer cumpleaños. La buena noticia es que la cirugía ASO puede corregir el problema al cambiar las arterias de nuevo a sus posiciones normales. Sin embargo, no todos los bebés tienen la misma probabilidad de éxito después de la cirugía.
¿Qué factores afectan la supervivencia después de la cirugía?
Un estudio reciente analizó a 87 bebés que se sometieron a la cirugía ASO en un hospital de China entre 2014 y 2019. El objetivo era descubrir qué factores, además de la cirugía en sí, podrían afectar las posibilidades de supervivencia de los bebés. Esto es lo que descubrieron los investigadores:
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Lugar de residencia del bebé: Sorprendentemente, los bebés de áreas rurales tuvieron mejores tasas de supervivencia que los de las ciudades. Esto podría deberse a que algunos bebés de las ciudades fueron diagnosticados después del nacimiento y no llegaron a tiempo para la cirugía.
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Diagnóstico prenatal: La mayoría de la gente pensaría que detectar el problema antes del nacimiento ayudaría. Pero en este estudio, los bebés diagnosticados antes del nacimiento en realidad tuvieron peores resultados. Esto podría deberse a que algunos bebés diagnosticados después del nacimiento no sobrevivieron lo suficiente como para someterse a la cirugía.
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Orden de nacimiento: Los bebés que eran el segundo hijo en sus familias tuvieron las mejores tasas de supervivencia. Los investigadores no están seguros de por qué, pero esto es algo que planean estudiar más a fondo.
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Género: Más niños que niñas tenían TGA, lo que coincide con lo que se observa en todo el mundo. Pero las niñas que se sometieron a la cirugía tenían una probabilidad ligeramente mayor de morir que los niños.
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Nacimiento prematuro: Los bebés nacidos demasiado pronto (antes de las 37 semanas) tuvieron muchas más dificultades para sobrevivir a la cirugía. Esto se debe a que los bebés prematuros a menudo tienen pulmones más débiles y un peso corporal más bajo, lo que les dificulta la recuperación.
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Cirugía de emergencia: Los bebés que necesitaron cirugía de emergencia o cuidados intensivos antes de la operación también tuvieron un mayor riesgo. Esto muestra lo importante que es estabilizar al bebé antes de la cirugía.
¿Qué sucede antes de la cirugía?
Antes de la cirugía ASO, los médicos trabajan duro para preparar al bebé. Administran un medicamento llamado prostaglandina E para mantener abierto un pequeño vaso sanguíneo llamado ductus arteriosus. Esto ayuda al bebé a obtener algo de oxígeno hasta que se pueda realizar la cirugía. La mayoría de los bebés en el estudio nacieron a término, pero algunos nacieron unas semanas antes. Estos bebés prematuros tenían más probabilidades de necesitar ayuda para respirar con una máquina o de permanecer en la unidad de cuidados intensivos (UCI).
Un procedimiento llamado septostomía auricular con balón (BAS) puede ayudar a ganar tiempo antes de la cirugía. Crea un orificio en el corazón para mejorar el flujo sanguíneo. Pero este procedimiento no se usó con frecuencia en este estudio porque puede tener riesgos como sangrado o problemas del ritmo cardíaco. La mayoría de los padres optaron por ir directamente a la cirugía.
¿Qué sucede durante la cirugía?
La cirugía ASO es compleja y requiere un equipo experto. Durante la operación, los cirujanos cambian la aorta y la arteria pulmonar de nuevo a sus posiciones normales. Si el bebé tiene otros problemas cardíacos, como un agujero en el corazón o una arteria estrecha, estos se reparan al mismo tiempo.
En este estudio, la mayoría de los bebés se sometieron a la cirugía dentro de las dos semanas posteriores al nacimiento. Algunos médicos creen que es mejor realizar la cirugía lo antes posible, mientras que otros piensan que esperar unos días puede ayudar al cuerpo del bebé a adaptarse a la vida fuera del útero. El estudio encontró que los bebés que eran muy pequeños (menos de 7 días de edad) o muy pequeños (menos de 3 kg o 6.6 libras) tenían más dificultades para sobrevivir a la cirugía.
¿Qué sucede después de la cirugía?
Después de la cirugía, todos los bebés fueron llevados a la UCI para un monitoreo cercano. La mayoría necesitó ayuda para respirar con una máquina durante unos días. Los bebés que ya estaban en la UCI antes de la cirugía permanecieron más tiempo después de la operación. La estancia hospitalaria promedio fue de aproximadamente tres semanas, pero los bebés con un agujero en el corazón permanecieron más tiempo.
Un hallazgo interesante fue que los bebés que eran el segundo hijo en sus familias tuvieron las estancias hospitalarias más cortas. Los investigadores no están seguros de por qué, pero es algo que planean investigar más a fondo.
¿Cómo afecta la salud de la madre al bebé?
El estudio también analizó cómo la salud de la madre durante el embarazo podría afectar el resultado del bebé. Los bebés cuyas madres tuvieron problemas como presión arterial alta, anemia o problemas de tiroides durante el embarazo tuvieron más probabilidades de morir después de la cirugía. Los bebés prematuros, los gemelos y los bebés nacidos mediante fertilización in vitro (FIV) también tuvieron más dificultades para sobrevivir.
Esto muestra lo importante que es que las mujeres embarazadas reciban una buena atención prenatal. Para los bebés con TGA, detectar el problema temprano y planificar el parto entre las 39 y 40 semanas puede marcar una gran diferencia.
¿Qué podemos aprender de este estudio?
La cirugía ASO es un procedimiento que salva vidas para los bebés con TGA, pero no todos los bebés tienen la misma probabilidad de éxito. Factores como el lugar donde vive el bebé, si nacieron prematuramente y la salud de la madre durante el embarazo pueden influir. Los médicos deben seguir trabajando para mejorar el diagnóstico prenatal y la atención de estos bebés. Para las familias, es importante saber que la detección temprana y un parto bien planificado pueden darle a su bebé el mejor comienzo posible.
Con fines educativos únicamente.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001738