¿Por qué los jóvenes y adultos con espondilitis anquilosante pierden densidad ósea?
La espondilitis anquilosante (EA) es una enfermedad reumática crónica que afecta principalmente la columna vertebral y las articulaciones. En China, aproximadamente el 0.29% de la población la padece, y es más común en personas jóvenes y de mediana edad. Aunque esta enfermedad causa la formación excesiva de hueso en algunas áreas, también puede provocar pérdida de densidad ósea (DMO), lo que aumenta el riesgo de fracturas. ¿Qué factores influyen en esta pérdida de hueso? Un estudio reciente buscó responder esta pregunta.
¿Qué es la espondilitis anquilosante?
La EA es una enfermedad inflamatoria que afecta principalmente la columna vertebral y las articulaciones de la pelvis. Con el tiempo, puede causar rigidez y fusión de las vértebras, limitando la movilidad. Aunque el cuerpo forma hueso nuevo en estas áreas, también puede perder densidad ósea en otras partes, como la cadera y la columna lumbar.
El estudio: ¿Cómo se investigó la pérdida ósea?
El estudio incluyó a 193 pacientes con EA y 55 personas sanas como grupo de control. Todos los participantes tenían entre 20 y 50 años. Se excluyó a personas con fracturas, diabetes u otras enfermedades que pudieran afectar la densidad ósea.
Para medir la DMO, se utilizó una técnica llamada absorciometría de rayos X de energía dual (DXA). Esta prueba se realizó en la columna lumbar (L1–L4) y el cuello del fémur (cadera). Además, se tomaron muestras de sangre para analizar marcadores inflamatorios, como la proteína C reactiva (PCR) y la velocidad de sedimentación globular (VSG), así como niveles de calcio y otras sustancias.
También se realizó un análisis genético para identificar posibles variantes asociadas con la pérdida ósea.
Resultados clave
Prevalencia de baja densidad ósea
El 24.4% de los pacientes con EA presentaron DMO anormal (Z-score ≤–2.0). En comparación con el grupo sano, los pacientes con EA tenían una DMO significativamente más baja en todas las áreas medidas. Por ejemplo, la DMO en la columna lumbar fue de 1.06 g/cm² en pacientes con EA frente a 1.15 g/cm² en personas sanas.
Factores asociados con la pérdida ósea
El análisis identificó varios factores relacionados con la reducción de la DMO:
- Sexo: Los hombres mostraron una mayor prevalencia de DMO baja.
- Inflamación: Los niveles elevados de PCR se asociaron fuertemente con una menor DMO.
- Calcio: Los niveles bajos de calcio en la sangre también se relacionaron con una DMO reducida.
No se encontraron asociaciones significativas con la edad, el índice de masa corporal (IMC), el uso de medicamentos como los glucocorticoides o los antiinflamatorios no esteroideos (AINE).
Duración de la enfermedad y pérdida ósea
La DMO en el cuello del fémur disminuyó linealmente con la duración de la EA. Sin embargo, la DMO en la columna lumbar no mostró una correlación significativa. Esto podría deberse a cambios degenerativos o a la formación de hueso nuevo en la columna, lo que podría afectar las mediciones.
Factores genéticos
El análisis genético identificó varias variantes asociadas con la DMO. Por ejemplo, dos variantes en el cromosoma 9 (rs7025373 y rs7848078) mostraron una relación sugerente con la DMO en la columna lumbar. En el cuello del fémur, se encontraron siete variantes significativas, incluidas rs9870734 (cromosoma 3) y rs1252202 (cromosoma 8).
¿Por qué es importante este estudio?
Alta prevalencia de baja DMO en la EA
El estudio confirma que los pacientes jóvenes y de mediana edad con EA tienen una DMO más baja que las personas sanas. Esto subraya la importancia de monitorear regularmente la DMO en estos pacientes, especialmente debido al mayor riesgo de fracturas.
Inflamación y pérdida ósea
Los niveles elevados de PCR se asociaron con una menor DMO, lo que respalda el papel de la inflamación crónica en la pérdida ósea. Las citocinas inflamatorias, como el TNF-α y la IL-6, pueden activar las células que destruyen el hueso (osteoclastos) y suprimir las que lo forman (osteoblastos).
Diferencias por sexo
Los hombres con EA mostraron tasas más altas de DMO baja, lo que contrasta con lo que se observa en la osteoporosis posmenopáusica. Factores como la deficiencia de andrógenos o el estilo de vida (por ejemplo, fumar o la inactividad física) podrían contribuir, pero se necesitan más estudios.
Calcio y salud ósea
La relación inversa entre el calcio sérico y la DMO es interesante. Normalmente, el cuerpo compensa los niveles bajos de calcio aumentando la resorción ósea. Investigar si la suplementación de calcio podría ayudar a prevenir la pérdida ósea en la EA sería un paso importante.
Duración de la enfermedad y cambios óseos
La disminución lineal de la DMO en el cuello del fémur con la duración de la EA sugiere que esta área es útil para monitorear la progresión de la enfermedad. Por otro lado, la DMO en la columna lumbar puede ser menos confiable debido a cambios degenerativos.
Genética y predisposición
Los hallazgos genéticos sugieren que ciertas variantes pueden influir en la DMO en pacientes con EA. Aunque se identificaron genes relacionados con el metabolismo óseo, se necesitan más estudios para entender su función exacta.
Conclusión
Este estudio muestra que los pacientes jóvenes y de mediana edad con EA tienen una alta prevalencia de DMO baja, influenciada por la inflamación, el sexo masculino, los niveles bajos de calcio y factores genéticos. Monitorear la DMO, especialmente en el cuello del fémur, es crucial para prevenir complicaciones.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001787
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