¿Por qué perdemos la visión con la edad? Descubriendo las claves moleculares de la degeneración macular

¿Por qué perdemos la visión con la edad? Descubriendo las claves moleculares de la degeneración macular

La degeneración macular relacionada con la edad (DMAE) es una de las principales causas de pérdida de visión en personas mayores. Afecta a millones en todo el mundo y, a pesar de su impacto, aún no entendemos completamente cómo se desarrolla. ¿Qué pasa en nuestras células que lleva a esta enfermedad? Un estudio reciente ha identificado algunos genes clave que podrían ser responsables.

¿Qué es la DMAE y por qué es importante?

La DMAE es una enfermedad que daña la mácula, la parte del ojo que nos permite ver detalles finos. Con el tiempo, esto lleva a la pérdida de visión central, dificultando actividades como leer o reconocer rostros. Existen dos formas principales: la DMAE temprana, caracterizada por la acumulación de depósitos llamados drusen, y la DMAE avanzada, que puede causar crecimiento anormal de vasos sanguíneos o pérdida de tejido en la retina.

Se estima que para 2040 habrá 288 millones de casos en el mundo. Aunque los tratamientos actuales, como las terapias anti-VEGF, han ayudado a reducir la pérdida de visión, no hay soluciones efectivas para la forma atrófica de la enfermedad. Por eso, entender los mecanismos moleculares detrás de la DMAE es crucial para desarrollar nuevos tratamientos.

El papel clave del epitelio pigmentario de la retina (EPR)

El EPR es una capa de células en la retina que protege a las células sensibles a la luz (fotorreceptores) y ayuda a eliminar desechos. Cuando el EPR se daña, los fotorreceptores mueren, lo que lleva a la pérdida de visión. En la DMAE, se ha observado que el EPR envejece prematuramente, un proceso conocido como senescencia. Este envejecimiento está relacionado con la disminución de una molécula llamada NAD+, que es esencial para la energía celular.

Además, se ha descubierto que la autofagia, un proceso de limpieza celular, está alterada en las células del EPR de personas con DMAE. Esto sugiere que los problemas en la eliminación de desechos celulares podrían contribuir al desarrollo de la enfermedad.

Genes clave en la DMAE

Un estudio reciente analizó los genes que están activos en el EPR de personas con DMAE. Los investigadores identificaron 174 genes que se expresan de manera diferente en comparación con personas sanas. Estos genes están involucrados en procesos como la replicación del ADN, el ciclo celular y la degradación de proteínas.

Entre los genes más importantes destacan:

  • HSP90AA1: Codifica una proteína llamada Hsp90, que ayuda a otras proteínas a funcionar correctamente. Hsp90 ya ha sido vinculada a la DMAE, y se están probando inhibidores de esta proteína en ensayos clínicos.
  • CHEK1: Codifica una proteína llamada Chk1, que regula la replicación del ADN y el envejeciliento. Chk1 necesita Hsp90 para funcionar.
  • PSMA4, PSMD4 y PSMD8: Son componentes del proteasoma, un complejo que elimina proteínas dañadas o innecesarias.

Estos genes están más activos en las células del EPR que han envejecido, lo que sugiere que podrían estar impulsando la progresión de la DMAE.

Experimentos en células

Para confirmar estos hallazgos, los investigadores indujeron senescencia en células del EPR usando un compuesto llamado FK866, que reduce los niveles de NAD+. En estas células, los genes HSP90AA1, CHEK1, PSMA4, PSMD4 y PSMD8 estaban más activos, lo que respalda su papel en el envejecimiento del EPR y la DMAE.

Posibles tratamientos

El estudio también exploró posibles estrategias terapéuticas. Los inhibidores de Hsp90, como la geldanamicina, ya se están probando para tratar la DMAE. Además, un inhibidor de Chk1 llamado BX795 ha demostrado ser seguro para el ojo y podría ser útil. Otro compuesto, el bortezomib, que inhibe el proteasoma, también podría tener potencial.

El papel de los microARNs

Los microARNs (miRNAs) son pequeñas moléculas que regulan la actividad de los genes. El estudio identificó un miRNA llamado hsa-miR-16-5p que podría regular los genes HSP90AA1, CHEK1, PSMD4 y PSMD8. Este miRNA ya se ha relacionado con la inflamación y podría ser clave en la DMAE.

Conclusión

Este estudio destaca la importancia de los genes HSP90AA1, CHEK1, PSMA4, PSMD4 y PSMD8 en la progresión de la DMAE. Al actuar sobre estos genes, ya sea con fármacos o miRNAs, podríamos desarrollar nuevas formas de tratar esta enfermedad. Sin embargo, se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos y llevarlos a la práctica clínica.

For educational purposes only.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001773

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