¿Puede el láser de holmio causar daños térmicos durante la cirugía de cálculos urinarios?

¿Puede el láser de holmio causar daños térmicos durante la cirugía de cálculos urinarios?

Los cálculos en el uréter son un problema común que afecta a muchas personas. Con el tiempo, los métodos para tratarlos han mejorado mucho. Uno de los tratamientos más usados hoy en día es la ureteroscopia combinada con la litotricia láser de holmio. Este método es muy efectivo para romper y eliminar los cálculos. Sin embargo, algunos pacientes han presentado complicaciones después de la cirugía, como estrechamiento o bloqueo del uréter. Esto ha llevado a los médicos a investigar si el calor generado por el láser de holmio durante la cirugía podría ser la causa.

El láser de holmio funciona como un láser pulsado de onda larga. Utiliza dos mecanismos principales para romper los cálculos: uno mecánico/acústico y otro térmico. El mecanismo térmico es el más importante. Estudios en laboratorio han demostrado que el láser de holmio puede aumentar la temperatura del agua en el área de trabajo. Pero estos estudios no siempre replican las condiciones reales de una cirugía. Por eso, este estudio se enfocó en medir los cambios de temperatura del líquido de lavado durante una cirugía real con láser de holmio.

¿Cómo se realizó el estudio?

El estudio se llevó a cabo siguiendo las normas éticas internacionales y fue aprobado por el comité de ética del Hospital Xiangya de la Universidad Central del Sur. Se seleccionaron pacientes con cálculos en el uréter que iban a ser tratados con láser de holmio. Los equipos usados incluyeron un ureteroscopio, una máquina de láser de holmio, una bomba de perfusión, un termómetro, un cable de medición de temperatura y una computadora para registrar los datos.

El procedimiento comenzó con anestesia. Luego, el paciente fue colocado en una posición especial. Después de la desinfección, se insertó un ureteroscopio en el uréter hasta llegar al cálculo. Un cable de medición de temperatura se colocó en el ureteroscopio, con la punta extendiéndose un poco más allá del extremo del ureteroscopio. La temperatura se midió una vez por segundo, y los datos se enviaron a una computadora en tiempo real. El cálculo se rompió usando una fibra óptica de 550 mm, y la potencia del láser fue ajustada por el cirujano según la situación. Después de romper el cálculo, se colocó un tubo especial para drenar la orina.

¿Qué encontraron los investigadores?

El estudio incluyó 27 pacientes, resultando en 30 conjuntos de datos. Uno de los pacientes tenía cálculos en ambos uréteres, otro tenía un cálculo grande en el uréter inferior, y otro tenía múltiples cálculos. En total, había 16 hombres y 14 mujeres, con 17 cálculos en el lado izquierdo y 13 en el derecho. La edad promedio de los pacientes fue de 47.4 años, y el tamaño promedio de los cálculos fue de 14.16 mm. Hubo 14 casos de cálculos impactados y 16 de cálculos no impactados.

La temperatura inicial del líquido de lavado fue de 25.41°C, que era la temperatura de la sala de operaciones. Los resultados mostraron que las temperaturas más altas en todos los 30 conjuntos de datos superaron los 43°C, y en 19 casos (63.3%) las temperaturas máximas superaron los 56°C. La temperatura generalmente aumentó con configuraciones de mayor potencia del láser. Además, la temperatura promedio del líquido de lavado en el grupo de cálculos impactados fue significativamente mayor que en el grupo de cálculos no impactados.

Durante el seguimiento, un paciente se perdió y siete reportaron dolor lumbar. De estos, cuatro pacientes tuvieron temperaturas del líquido de lavado que superaron los 56°C. Tres de estos pacientes fueron diagnosticados con hidronefrosis (acumulación de orina en el riñón) mediante ultrasonido, lo que sugiere un posible bloqueo del uréter. Las temperaturas de perfusión en estos tres pacientes también superaron los 56°C, lo que indica una posible relación entre las altas temperaturas y las complicaciones postoperatorias.

¿Por qué es importante este estudio?

Este estudio destaca que el efecto térmico del láser de holmio puede aumentar significativamente la temperatura del líquido de lavado durante la ureteroscopia. Este aumento de temperatura fue más pronunciado con configuraciones de mayor potencia del láser y en casos de cálculos impactados. Los hallazgos sugieren que el efecto térmico del láser de holmio podría ser un factor que contribuye al daño térmico del uréter y la formación de estrechamientos después de la cirugía.

El estudio también discutió los mecanismos detrás de los efectos térmicos del láser de holmio. El láser emite ondas de pulso de alta energía que pueden aumentar la temperatura ambiente durante la operación. Experimentos en laboratorio han demostrado que el láser de holmio puede generar temperaturas extremadamente altas, incluso superando los 1400°C en algunos casos. Sin embargo, durante la cirugía real, la longitud de onda del láser de holmio está muy cerca del pico de absorción del agua, lo que significa que la mayor parte de la energía del láser es absorbida por el líquido de lavado. El espacio entre el extremo del ureteroscopio y el cálculo es muy pequeño, a menudo menos de 1 mL. En un espacio tan reducido, la repetición de pulsos del láser puede hacer que la temperatura del agua aumente rápidamente, lo que podría dañar la pared del uréter.

Estudios previos en laboratorio han confirmado que el láser de holmio puede aumentar la temperatura del líquido de lavado. Sin embargo, estos estudios no siempre consideran la perfusión continua de solución salina durante la cirugía real, que puede eliminar parte del calor y reducir el aumento de temperatura. Se ha demostrado que un drenaje adecuado puede mantener una temperatura relativamente estable, incluso con configuraciones de mayor potencia del láser. Por el contrario, velocidades de perfusión más bajas pueden llevar a aumentos significativos de temperatura, incluso con configuraciones de menor potencia.

¿Qué significa esto para los pacientes?

Los hallazgos de este estudio tienen implicaciones importantes para la práctica clínica. El efecto térmico del láser de holmio durante la ureteroscopia puede aumentar significativamente la temperatura del líquido de lavado, especialmente con configuraciones de mayor potencia y en casos de cálculos impactados. Este aumento de temperatura puede superar el umbral de daño tisular, lo que podría llevar a complicaciones como el estrechamiento del uréter después de la cirugía. Por lo tanto, los médicos deben ser conscientes de los efectos térmicos del láser de holmio y tomar medidas para minimizar el riesgo de daño térmico durante la cirugía.

En conclusión, este estudio proporciona información valiosa sobre los efectos térmicos del láser de holmio durante la ureteroscopia. Los hallazgos destacan la importancia de monitorear y controlar la temperatura del líquido de lavado durante la cirugía para minimizar el riesgo de daño térmico del uréter y las complicaciones posteriores. Se necesitan más investigaciones, incluyendo experimentos en animales y estudios patológicos, para confirmar el alcance del daño en la pared del uréter causado por el efecto térmico del láser de holmio y desarrollar estrategias para mitigar estos riesgos en la práctica clínica.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000000300
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