¿Puede un nivel alto de homocisteína causar un derrame cerebral?
Un caso sorprendente de un hombre de 51 años
Imagina despertar un día y darte cuenta de que no puedes mover tus brazos ni tus piernas. Además, tu habla es confusa y no puedes controlar bien tu lengua. Esto es exactamente lo que le sucedió a un hombre de 51 años que llegó a la sala de emergencias. ¿La causa? Un problema en una arteria importante del cuello, combinado con un nivel muy alto de una sustancia llamada homocisteína.
¿Qué sucedió?
Este hombre, sin antecedentes médicos importantes, de repente comenzó a tener dificultades para hablar y perdió la fuerza en sus extremidades. No fumaba, no bebía alcohol y no había sufrido ningún golpe reciente. Los médicos encontraron que tenía parálisis de las cuerdas vocales, movimientos anormales de los ojos, dificultad para mover la lengua y debilidad en los cuatro miembros.
Los análisis de sangre no mostraron nada fuera de lo normal, excepto un nivel muy alto de homocisteína (70.6 µmol/L, cuando lo normal es menos de 15 µmol/L). La homocisteína es una sustancia que, en niveles elevados, puede dañar las arterias. Aunque sus niveles de vitamina B12 eran normales, lo que descartaba una deficiencia como causa del problema.
¿Qué mostraron las imágenes?
Angiografía por sustracción digital (DSA):
Este estudio reveló que la arteria carótida interna izquierda estaba completamente bloqueada. Sin embargo, el cerebro recibía algo de sangre a través de otras arterias, gracias a una conexión inusual llamada arteria trigeminal persistente, una rareza que solo se encuentra en el 0.1–0.6% de las personas.
Resonancia magnética (MRI):
Tres días después, una resonancia mostró un infarto (daño cerebral) en el lado izquierdo del cerebro. También se observó un hematoma (acumulación de sangre) en la pared de la arteria carótida, lo que confirmó que había sufrido una disección (desgarro) en esa arteria.
Pruebas genéticas:
Los médicos descubrieron que el hombre tenía una mutación en el gen MTHFR, lo que hacía que su cuerpo no procesara bien la homocisteína. Esta mutación es común y puede aumentar los niveles de homocisteína en la sangre.
¿Cómo se trató?
El paciente recibió dos medicamentos para evitar la formación de coágulos (aspirina y clopidogrel) y un anticoagulante llamado argatroban durante los primeros siete días. También se le dio atorvastatina para reducir el colesterol y suplementos de vitamina B6 y ácido fólico para bajar los niveles de homocisteína. Después de una semana, se cambió a warfarina, otro anticoagulante.
¿Qué pasó después?
Afortunadamente, el hombre mejoró rápidamente. Al segundo día, recuperó parte de la fuerza en sus extremidades. Para el quinto día, su habla era normal, y al momento de salir del hospital, su fuerza muscular estaba casi completamente restaurada. En un seguimiento a los 50 días, las imágenes mostraron que la arteria carótida se había curado casi por completo.
¿Por qué es importante este caso?
-
Homocisteína alta y problemas arteriales:
Los niveles altos de homocisteína pueden dañar las paredes de las arterias, haciéndolas más propensas a desgarros. En este caso, la mutación en el gen MTHFR fue la causa del nivel elevado de homocisteína. -
El papel de la arteria trigeminal persistente:
Esta rara conexión entre las arterias del cerebro ayudó a mantener el flujo de sangre cuando la arteria carótida se bloqueó. Sin embargo, también pudo haber contribuido al problema al crear un estrés adicional en el sistema circulatorio. -
La importancia de las imágenes avanzadas:
Estudios como la resonancia magnética de alta resolución (HR-MRA) fueron clave para detectar el desgarro en la arteria y monitorear su recuperación.
¿Qué podemos aprender?
Este caso muestra cómo un nivel alto de homocisteína, combinado con una mutación genética, puede llevar a problemas graves como un derrame cerebral. También destaca la importancia de usar técnicas de imagen avanzadas para diagnosticar y tratar estos problemas.
Aunque la mayoría de las disecciones arteriales se curan solas en unos meses, es crucial controlar los factores de riesgo, como los niveles altos de homocisteína, para prevenir complicaciones.
For educational purposes only.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001026