¿Puede una cámara térmica hacer la cirugía de pulmón más segura y rápida?

¿Puede una cámara térmica hacer la cirugía de pulmón más segura y rápida?

Imagina a un cirujano intentando extirpar una pequeña parte de un pulmón mientras deja el tejido sano intacto. El desafío: encontrar el límite exacto entre las áreas dañadas y las sanas. Durante años, los médicos han utilizado métodos que toman demasiado tiempo o implican el uso de tintes riesgosos. Pero, ¿y si una simple cámara que detecta el calor pudiera resolver este problema en minutos?

El cáncer de pulmón sigue siendo uno de los cánceres más mortales en todo el mundo. En casos de etapas tempranas, extirpar solo la parte enferma del pulmón—llamada segmentectomía—puede salvar vidas mientras se preserva la capacidad respiratoria. Sin embargo, esta cirugía depende de identificar el plano intersegmentario, la línea invisible que separa los segmentos del pulmón. Las técnicas tradicionales para encontrar esta línea son lentas, complicadas o conllevan efectos secundarios. Ahora, una herramienta tomada de la ingeniería—la termografía infrarroja (una cámara térmica)—podría cambiar las reglas del juego.


El problema con los métodos antiguos

Los cirujanos tienen dos formas principales de identificar el plano intersegmentario. La primera es el método de inflación-deflación. Después de cerrar el tubo de aire del segmento pulmonar enfermo, los médicos inflan el resto del pulmón. El área bloqueada permanece desinflada, creando una línea visible. Pero esto toma entre 10 y 15 minutos—un tiempo precioso durante la cirugía. El segundo método utiliza un tinte llamado verde de indocianina. Inyectado en el torrente sanguíneo o las vías respiratorias, brilla bajo una luz especial para marcar el área objetivo. Sin embargo, algunos pacientes reaccionan mal al tinte, causando alergias o estrés en los órganos.

Ambos métodos funcionan, pero tienen fallas. Los cirujanos necesitan algo más rápido, seguro y fácil de usar.


¿Cómo ayuda una cámara térmica?

La termografía infrarroja detecta cambios de temperatura en las superficies. En los pulmones, el flujo sanguíneo mantiene los tejidos calientes. Cuando se ata una arteria pulmonar durante la cirugía, la sangre deja de fluir a ese segmento. Sin sangre caliente, el área se enfría. Una cámara térmica puede detectar esta caída de temperatura, revelando el límite entre el tejido cálido (sano) y el frío (bloqueado).

Estudios en animales probaron esta idea por primera vez. Cuando los investigadores ataron las arterias pulmonares en cerdos, las áreas afectadas se enfriaron entre 1,5 y 2°C en minutos. Esta diferencia se mostró claramente en las cámaras térmicas. ¿Podría funcionar lo mismo en humanos?


Probando la cámara en cirugías reales

Un estudio piloto reciente probó la termografía infrarroja en dos pacientes con cáncer de pulmón. Ambos tenían tumores en etapa temprana que requerían una segmentectomía. Antes de la cirugía, se crearon modelos 3D de sus pulmones para planificar la operación.

Durante la cirugía, los médicos ataron las arterias que alimentaban los segmentos pulmonares enfermos. En 1 o 2 minutos, una pequeña cámara térmica—diseñada para caber en un pequeño orificio quirúrgico—capturó imágenes de la superficie del pulmón.

En el primer paciente, el área bloqueada se enfrió de 36,8°C a 34,7°C. En el segundo, las temperaturas cayeron de 37,5°C a 35,3°C. Esperar cinco minutos después de inflar el pulmón hizo que el contraste de temperatura fuera aún más marcado. La cámara mostró estas diferencias en colores—rojo para cálido, azul para frío—creando un mapa 3D claro del área objetivo.


Por qué esto es importante

El método de la cámara térmica tiene grandes ventajas:

  1. No se necesitan tintes, evitando riesgos de alergias.
  2. Resultados más rápidos—los límites aparecen en minutos, no en 10–15.
  3. Visuales más nítidos—la cámara muestra líneas suaves y precisas en comparación con los bordes irregulares del método de inflación.
  4. Fácil de usar—la cámara se integra en las herramientas quirúrgicas estándar sin necesidad de entrenamiento adicional.

Curiosamente, los límites basados en el calor no coincidieron perfectamente con el método de inflación antiguo. La zona “fría” fue ligeramente más pequeña, posiblemente porque el aire aún puede moverse entre los segmentos del pulmón a través de pequeños poros, ocultando el verdadero límite. Aun así, los cirujanos encontraron las imágenes térmicas más fáciles de seguir.


Limitaciones y próximos pasos

El estudio incluyó solo dos pacientes—muy pocos para confirmar la fiabilidad del método. Se necesitan ensayos más grandes para verificar si la cámara funciona para todos los segmentos pulmonares y tipos de cáncer. Otras preguntas siguen abiertas: ¿Cuánto tiempo después de bloquear una arteria se deben tomar las imágenes? ¿Podría el calor corporal o la respiración afectar la precisión de la cámara?

Los investigadores también quieren comparar la termografía infrarroja con métodos más nuevos, como el mapeo de realidad virtual o los tintes fluorescentes. Combinar la imagen térmica con herramientas existentes podría ofrecer una precisión aún mayor.


¿Una nueva era para la cirugía de pulmón?

La termografía infrarroja podría hacer que la segmentectomía pulmonar sea más rápida y segura. Para los pacientes, esto significa tiempos de cirugía más cortos, menores riesgos y mejores posibilidades de preservar el tejido pulmonar sano. Los hospitales también podrían ahorrar costos al reducir el uso de tintes y los retrasos en el quirófano.

Aunque no es una solución perfecta, esta tecnología destaca cómo ideas simples—como medir el calor—pueden resolver problemas médicos complejos. Como señaló un cirujano en el estudio: “Es como ver el latido del pulmón a través de la temperatura.”


Solo para fines educativos
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001806

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