¿Puede una cirugía arreglar ambas caderas? Un avance para la necrosis ósea de cadera
Imagina despertar cada día con un dolor debilitante en la cadera. Caminar, sentarse o incluso dormir se siente como una batalla. Para las personas con necrosis ósea de cadera (una condición en la que el flujo sanguíneo a la articulación de la cadera se detiene, causando que el hueso se debilite y colapse), esta es una realidad cruel. Cuando ambas caderas están afectadas, el desafío se duplica. Los médicos enfrentan una pregunta difícil: ¿Deberían reemplazar la cadera más dañada con una prótesis y intentar salvar la otra cadera en la misma cirugía? Nuevas investigaciones sugieren que este enfoque de una sola etapa podría ser revolucionario.
La crisis silenciosa en tus caderas
La necrosis ósea de la cadera, médicamente llamada osteonecrosis de la cabeza femoral (la parte «esférica» de la articulación de la cadera), a menudo afecta ambos lados del cuerpo. Las causas incluyen el uso prolongado de esteroides (como para el asma o enfermedades autoinmunes) o el consumo excesivo de alcohol. Las etapas iniciales pueden causar dolor leve, pero a medida que el hueso colapsa, la articulación se desgasta, lo que lleva a una artritis severa.
Para muchos pacientes, una cadera se deteriora más rápido, requiriendo un reemplazo total de cadera (cirugía para reemplazar la articulación dañada con partes artificiales). La otra cadera, aunque menos dañada, sigue en riesgo. Los médicos podrían esperar hasta que empeore, pero retrasar el tratamiento aumenta el riesgo de un mayor colapso. Alternativamente, pueden intentar salvar la cadera menos dañada limpiando el hueso muerto y apoyando la articulación, un procedimiento apodado cirugía «bombilla» (porque los cirujanos crean una pequeña ventana en el hueso, similar a abrir una bombilla).
Pero aquí está el dilema: ¿Deberían estas dos cirugías—reemplazo de cadera y salvamento de cadera—realizarse al mismo tiempo o por separado?
Una cirugía vs. dos: ¿Cuál es la diferencia?
Un estudio reciente comparó dos grupos de pacientes con necrosis ósea en ambas caderas:
- Grupo de una etapa: Se sometieron a reemplazo de cadera y cirugía de bombilla en una sola operación.
- Grupo de dos etapas: Se sometieron primero a reemplazo de cadera, luego a cirugía de bombilla meses después.
Ambos grupos eran similares en edad, salud y daño en la cadera. Los investigadores rastrearon los resultados durante 2–4 años.
Las cirugías explicadas
- Reemplazo total de cadera (RTC): Los cirujanos eliminan el hueso y cartílago dañados, reemplazándolos con partes de metal y plástico. Esto es estándar para la necrosis ósea avanzada.
- Procedimiento de bombilla: Para caderas menos dañadas, los cirujanos hacen un pequeño agujero en el hueso del muslo, eliminan tejido muerto y llenan el espacio con injertos óseos (hueso sano del paciente o un sustituto de laboratorio). Esto ayuda a reconstruir la articulación y prevenir el colapso.
En el grupo de una etapa, el hueso para el injerto provenía de la cadera que se reemplazaba. Si se necesitaba material adicional, se usaba un sustituto óseo sintético. En el grupo de dos etapas, los cirujanos usaban una mezcla de hueso sintético y hueso del sitio de la cirugía de bombilla.
Hallazgos clave: ¿Por qué una etapa podría ser mejor?
- Seguridad: Ambos enfoques fueron igualmente seguros. La pérdida de sangre y las tasas de complicaciones (como infecciones) fueron similares.
- Tiempo de cirugía: Las cirugías de una etapa tomaron más tiempo (158 vs. 124 minutos) pero ahorraron a los pacientes una segunda visita al hospital.
- Resultados del reemplazo de cadera: Ambos grupos tuvieron un excelente alivio del dolor y movilidad después del reemplazo de cadera.
- Resultados de la cadera salvada:
- Tasa de éxito: 73% de los pacientes de una etapa mantuvieron su articulación natural de cadera, frente al 46% en el grupo de dos etapas.
- Menos conversiones a reemplazo de cadera: Solo el 15% de los pacientes de una etapa necesitaron un segundo reemplazo de cadera más tarde, en comparación con el 42% en el grupo de dos etapas.
- Costo y recuperación: Las cirugías de una etapa ahorraron a los pacientes un 13% en costos médicos (aproximadamente $1,500 USD*) y acortaron las estancias hospitalarias en 3 días.
*Basado en una conversión aproximada de moneda.
Por qué el tiempo es importante
El estudio destaca un punto crítico: salvar una cadera es sensible al tiempo. Una vez que comienza el colapso óseo, salvar la articulación se vuelve más difícil. En las cirugías de dos etapas, retrasar el procedimiento de bombilla de 6 a 24 meses podría permitir un mayor daño. Las cirugías de una etapa abordan ambas caderas temprano, maximizando la posibilidad de preservar la articulación natural.
Usar el hueso del paciente (de la cadera reemplazada) para el injerto también tiene beneficios. El hueso natural contiene células y proteínas que ayudan a la curación, algo que los sustitutos sintéticos carecen.
¿Quién es candidato?
No todos califican para la cirugía de una etapa. Los pacientes ideales:
- Tienen menos de 50 años.
- Tienen necrosis ósea severa en una cadera (que necesita reemplazo) y daño temprano a moderado en la otra (elegible para cirugía de bombilla).
- Pueden evitar el alcohol o los esteroides después de la cirugía (estos hábitos empeoran la salud ósea).
El panorama general
Los reemplazos de cadera duran 15–20 años, pero los pacientes más jóvenes pueden necesitar cirugías repetidas. Salvar incluso una cadera natural retrasa este ciclo. Como señaló un cirujano, «Cada año que podemos mantener la articulación propia de un paciente es una victoria.»
El procedimiento de bombilla no es nuevo, pero combinarlo con el reemplazo de cadera en una sola cirugía simplifica la recuperación. Los pacientes evitan dos rondas de anestesia, terapia física y tiempo fuera del trabajo.
Lo que el estudio no respondió
- Resultados a largo plazo: El seguimiento promedio fue de 2.5 años. Se necesitan estudios más largos para ver si las caderas salvadas duran décadas.
- Elección de injertos óseos: Usar el hueso del paciente vs. sustitutos sintéticos podría afectar la curación, pero el estudio no comparó esto directamente.
- Aplicaciones más amplias: Este enfoque funciona solo para casos específicos. Los pacientes con daño avanzado en ambas caderas aún necesitan dos reemplazos.
La perspectiva de un paciente
Considera a «Ana» (no es su nombre real), una maestra de 38 años con necrosis ósea inducida por esteroides. Su cadera derecha colapsó, dejándola incapaz de caminar. Su cadera izquierda tenía daño en etapa temprana pero sin síntomas. Una cirugía de una etapa arregló su cadera derecha con un reemplazo y su cadera izquierda con un procedimiento de bombilla. Dos años después, está de vuelta al trabajo y haciendo senderismo. «Me alegro de no haber esperado,» dice. «Mi cadera buena se mantuvo buena.»
Conclusión
Para los pacientes elegibles, la cirugía de una etapa ofrece una solución práctica: abordar la cadera peor de inmediato y proteger la otra cadera de un colapso futuro. Aunque no está libre de riesgos, equilibra la recuperación a corto plazo con la salud articular a largo plazo. A medida que la investigación avanza, este enfoque podría convertirse en estándar para la necrosis ósea bilateral.
Solo para fines educativos.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000545