¿Qué es la apnea central del sueño que aparece con el tratamiento? Un problema que complica el descanso
¿Alguna vez has escuchado sobre la apnea del sueño? Es un trastorno común donde la respiración se detiene durante el sueño. Pero, ¿sabías que el tratamiento para este problema puede generar otro tipo de apnea? Esto se conoce como apnea central del sueño emergente por tratamiento (TECSA, por sus siglas en inglés). En este artículo, exploraremos qué es, por qué ocurre y cómo se maneja esta condición.
¿Qué es la TECSA?
La apnea central del sueño emergente por tratamiento (TECSA) es un tipo especial de apnea que aparece cuando se trata la apnea obstructiva del sueño (AOS). La AOS es cuando la respiración se detiene porque las vías respiratorias se bloquean. El tratamiento más común para la AOS es la terapia de presión positiva en las vías respiratorias (PAP), que usa una máquina para mantener las vías abiertas. Sin embargo, en algunos casos, este tratamiento puede provocar que la respiración se detenga por razones diferentes, lo que se llama apnea central (CSA).
La TECSA se diagnostica cuando, durante el tratamiento con PAP, la mayoría de las pausas en la respiración son de tipo central, es decir, el cerebro no envía la señal para respirar. Esto no puede explicarse por otros tipos de apnea central. Además, esta condición no solo aparece con el PAP, sino también con otros tratamientos como dispositivos de avance mandibular (MAD) o cirugías.
¿Qué tan común es la TECSA?
La frecuencia de la TECSA varía mucho. Algunos estudios dicen que afecta entre el 0.56% y el 20.3% de las personas con AOS. Esta gran diferencia se debe a cómo se hacen los estudios. Por ejemplo, en estudios que usan una noche completa de tratamiento, la frecuencia es del 5% al 12%. En estudios que usan solo media noche, la frecuencia sube al 6.5% al 20.3%.
Algunas personas tienen más riesgo de desarrollar TECSA. Por ejemplo, quienes tienen insuficiencia cardíaca (CHF) o viven en zonas de gran altitud. En personas con CHF, la frecuencia puede llegar al 18%, mientras que en quienes no tienen problemas cardíacos, es solo del 0.56%. Además, en zonas altas, la frecuencia aumenta con la altura.
¿Por qué ocurre la TECSA?
Aún no se entiende completamente por qué aparece la TECSA, pero hay varias teorías. Estas incluyen inestabilidad en el control de la respiración, umbral de despertar bajo, activación de receptores en los pulmones y tiempo de circulación prolongado.
Inestabilidad en el control de la respiración (ganancia de bucle alta):
La ganancia de bucle se refiere a cómo responde el sistema de control de la respiración a los cambios en los niveles de dióxido de carbono (CO2). Si este sistema es muy sensible, pequeñas variaciones en el CO2 pueden causar pausas en la respiración. El tratamiento con PAP puede empeorar esto al reducir demasiado el CO2.
Umbral de despertar bajo:
Si una persona se despierta fácilmente durante el sueño, esto puede desestabilizar la respiración y causar apneas centrales. El PAP puede empeorar esto al aumentar la resistencia nasal y provocar más despertarse.
Activación de receptores en los pulmones:
Si el tratamiento con PAP se ajusta demasiado, los pulmones se expanden demasiado. Esto activa receptores que envían señales al cerebro para detener la respiración.
Tiempo de circulación prolongado:
En personas con insuficiencia cardíaca, la sangre tarda más en circular. Esto puede causar un desajuste entre los niveles de gases en la sangre y el control de la respiración, llevando a apneas centrales.
¿Quién tiene más riesgo de TECSA?
Algunos factores aumentan el riesgo de desarrollar TECSA. Estos incluyen ser mayor de edad, ser hombre, tener un índice de masa corporal (IMC) bajo, y tener enfermedades como insuficiencia cardíaca, presión alta o usar opioides de manera crónica. Además, ciertos parámetros en los estudios del sueño, como un índice de apnea-hipopnea (AHI) alto o un índice de despertar alto, también aumentan el riesgo.
¿Cómo se trata la TECSA?
Terapia con PAP:
En algunos casos, la TECSA desaparece sola con el tiempo. Sin embargo, en otros, las apneas centrales persisten y se necesitan otros tratamientos.
BiPAP con frecuencia respiratoria de respaldo:
Este tratamiento usa una máquina que ajusta la presión al inhalar y exhalar, y tiene una frecuencia de respaldo para prevenir pausas en la respiración. Es más efectivo que el PAP en algunos casos.
Ventilación adaptativa servo-controlada (ASV):
La ASV ajusta la presión y la frecuencia respiratoria según la respiración del paciente. Es muy efectiva para tratar la TECSA.
Medicamentos:
Algunos medicamentos como la acetazolamida, la trazodona y el eszopiclona se han usado como complementos al tratamiento con PAP, pero se necesita más investigación.
Terapia con oxígeno:
El oxígeno adicional puede ayudar a reducir las apneas centrales, especialmente en personas con insuficiencia cardíaca.
Suplementación con CO2:
Inhalar pequeñas cantidades de CO2 puede prevenir las apneas centrales, pero aún es experimental.
¿Qué sigue en la investigación?
Aunque se ha avanzado en entender la TECSA, aún hay muchas preguntas sin respuesta. Se necesitan estudios más grandes para saber cuántas personas la padecen y cómo evoluciona. Además, es importante identificar qué factores predicen su aparición y cómo mejorar los tratamientos.
En resumen, la TECSA es una condición compleja que complica el tratamiento de la apnea del sueño. Entender sus causas, riesgos y opciones de tratamiento es clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
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doi.org/10.1097/CM9.0000000000001125