¿Qué pasa cuando la cirugía para la escoliosis congénita no sale como se esperaba?
La escoliosis congénita (EC) es una deformidad compleja de la columna vertebral que surge debido a anomalías en las vértebras desde el nacimiento. Estas anomalías pueden incluir vértebras malformadas, como hemivértebras (vértebras que solo se desarrollan parcialmente), vértebras no segmentadas (que no se separan correctamente) o vértebras en forma de cuña. Aunque la cirugía es a menudo necesaria para corregir estas deformidades, existe un riesgo significativo de que los pacientes necesiten cirugías no planificadas después del procedimiento inicial. Este estudio exploró la frecuencia, las causas y los resultados de estas cirugías no planificadas en pacientes con escoliosis congénita, brindando información valiosa tanto para los médicos como para los pacientes.
El estudio revisó los registros médicos electrónicos de pacientes con escoliosis congénita que necesitaron cirugías no planificadas en el Hospital de China Occidental entre 2009 y 2018. Se identificaron 317 casos de EC, de los cuales 33 requirieron cirugías no planificadas. De estos, 28 pacientes habían sido operados inicialmente en el Hospital de China Occidental, mientras que cinco habían sido operados en otras instituciones. La tasa de cirugías no planificadas en este hospital fue del 9.0% (28/312). Esta cifra resalta la probabilidad significativa de que los pacientes con escoliosis congénita necesiten intervenciones quirúrgicas adicionales después de su primera cirugía.
Las causas de las cirugías no planificadas se clasificaron en cuatro grupos principales: deformidad o desequilibrio progresivo de la columna, complicaciones relacionadas con los implantes, complicaciones relacionadas con la herida quirúrgica y complicaciones relacionadas con errores quirúrgicos. La causa más común fue la deformidad progresiva de la columna, representando el 49% (16/33) de los casos. Esta categoría incluyó escoliosis progresiva (7 casos), cifosis progresiva (6 casos) y escoliocifosis progresiva (3 casos). La deformidad progresiva de la columna a menudo resulta de la extracción incorrecta de los implantes, estrategias quirúrgicas subóptimas o el crecimiento natural del paciente, especialmente en niños.
Las complicaciones relacionadas con los implantes fueron la segunda causa más común, representando el 36% (12/33) de los casos. Estas complicaciones incluyeron dolor relacionado con los implantes, molestias, déficits neurológicos y fallos en los implantes. Cinco casos desarrollaron dolor tardío en el sitio quirúrgico, atribuido a los implantes, y requirieron su extracción. Siete casos experimentaron fallos en los implantes, como roturas, aflojamiento, desprendimiento o migración, lo que necesitó cirugías de revisión. El fallo de los implantes puede resultar de la resección incompleta de la hemivértebra malformada, la falta de injerto óseo, el uso incorrecto de instrumentos de fijación o una fusión inadecuada. Para reducir estos riesgos, se recomienda una planificación preoperatoria con reconstrucción 3D de los pedículos, la resección completa de la hemivértebra y un cuidado postoperatorio adecuado.
Las complicaciones relacionadas con la herida quirúrgica fueron la tercera causa más común, representando el 12% (4/33) de los casos. Estas complicaciones incluyeron retraso en la cicatrización o falta de unión de la herida, infecciones profundas o superficiales en la herida y hematomas en el sitio quirúrgico. Las infecciones de la herida a menudo son causadas por materiales quirúrgicos contaminados o una higiene deficiente en el sitio quirúrgico, especialmente en pacientes con inmunodeficiencia subyacente. Un cuidado adecuado de la herida, la higiene y el drenaje postoperatorio pueden ayudar a prevenir estas complicaciones.
Las complicaciones relacionadas con errores quirúrgicos fueron las menos comunes, representando solo el 3% (1/33) de los casos. El único caso en esta categoría involucró una fuga de líquido cefalorraquídeo (LCR). Aunque los errores quirúrgicos son raros, pueden tener consecuencias significativas, lo que subraya la importancia de una técnica quirúrgica meticulosa y una planificación preoperatoria exhaustiva.
El estudio también destacó varios factores que contribuyen a la necesidad de cirugías no planificadas. La extracción incorrecta de los implantes, especialmente en niños en crecimiento, puede llevar a una deformidad progresiva de la columna. Cinco casos en el estudio tuvieron que extraer los implantes debido a dolor en el sitio quirúrgico, molestias o solicitud del paciente, y posteriormente desarrollaron deformidades progresivas de la columna en un plazo de dos años. Estos casos subrayan la importancia de evitar la extracción de implantes en pacientes en crecimiento a menos que sea absolutamente necesario, así como la necesidad de un seguimiento cercano durante los picos de crecimiento.
Las estrategias quirúrgicas subóptimas fueron otro factor significativo. Siete casos en el estudio tuvieron cirugías originales subóptimas, incluyendo la resección incompleta o nula de las hemivértebras malformadas, la falta de uso de injerto óseo o la selección incorrecta de la vértebra final instrumentada. Estos casos desarrollaron posteriormente deformidades progresivas de la columna, lo que resalta la importancia de técnicas quirúrgicas óptimas, como la resección completa de la hemivértebra, la fijación corta y la fusión corta.
Incluso con estrategias quirúrgicas óptimas, algunos pacientes pueden desarrollar deformidades recurrentes de la columna. Cuatro casos en el estudio desarrollaron escoliosis en forma de S después de la resección posterior de hemivértebras con fijación y fusión cortas. Estos casos sugieren que los cambios en el equilibrio coronal preoperatorio pueden llevar a la progresión de curvas compensatorias, lo que requiere cirugías no planificadas. El tratamiento conservador temprano con corsés puede ayudar a controlar la progresión de la escoliosis recurrente, pero la cirugía de revisión aún puede ser necesaria en casos severos.
El estudio también proporcionó recomendaciones para prevenir cirugías no planificadas. La planificación preoperatoria con reconstrucción 3D de los pedículos puede ayudar a seleccionar los implantes adecuados para pacientes jóvenes. Durante la cirugía, la resección completa de la hemivértebra, incluyendo ambas placas terminales, es esencial. Para casos con hemivértebras grandes o cifosis evidente, se recomienda el uso de una malla para reconstruir la columna anterior y corregir la cifosis. Después de la cirugía, el uso de un corsé espinal puede mejorar los resultados de la fusión y reducir el riesgo de fallo de los implantes.
En conclusión, este estudio proporciona un análisis exhaustivo de las causas y la frecuencia de las cirugías no planificadas en pacientes con escoliosis congénita. La deformidad progresiva de la columna fue la causa más común, seguida de complicaciones relacionadas con los implantes y complicaciones relacionadas con la herida quirúrgica. Las complicaciones relacionadas con errores quirúrgicos fueron raras pero significativas. Los hallazgos enfatizan la importancia de técnicas quirúrgicas óptimas, una planificación preoperatoria cuidadosa y un seguimiento postoperatorio cercano para minimizar el riesgo de cirugías no planificadas. Los médicos deben ser conscientes de estos riesgos e informar a los pacientes en consecuencia al discutir los posibles resultados de la intervención quirúrgica para la escoliosis congénita.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001786
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