¿Qué son los tumores ováricos de células de Sertoli-Leydig y por qué son tan difíciles de tratar?

¿Qué son los tumores ováricos de células de Sertoli-Leydig y por qué son tan difíciles de tratar?

Los tumores ováricos de células de Sertoli-Leydig (SLCT, por sus siglas en inglés) son un tipo raro de cáncer de ovario. Representan menos del 0.5% de todos los tumores ováricos. Su baja frecuencia y sus variadas formas de presentación hacen que sea complicado establecer pautas claras para su diagnóstico y tratamiento. Un estudio reciente, que analizó 80 casos durante más de cinco décadas (1966–2019), nos brinda una visión detallada de estas enfermedades, sus características y los factores que influyen en su evolución.

¿Quiénes son más propensas a desarrollar estos tumores?

Los SLCT pueden aparecer en mujeres de cualquier edad, desde niñas de 6 años hasta mujeres de 73 años. Sin embargo, más de la mitad de las pacientes (57.5%) tienen menos de 30 años. Además, un 26.6% de los casos ocurren en mujeres que ya han pasado la menopausia. Estos tumores se manifiestan de tres maneras principales:

  1. Síntomas relacionados con hormonas masculinas (60.0%):

    • Las pacientes pueden experimentar cambios como la falta de menstruación (91.7%), crecimiento excesivo de vello (50.0%), cambios en la voz (41.7%), agrandamiento del clítoris (33.3%) o protuberancias en la garganta (14.6%).
    • En el 79.2% de los casos, los niveles de testosterona en la sangre estaban elevados antes de la cirugía. Después de la operación, estos niveles volvieron a la normalidad en todas las pacientes reevaluadas.
  2. Síntomas relacionados con hormonas femeninas (16.3%):

    • Este grupo afecta principalmente a mujeres mayores, con una edad promedio de 61 años.
    • Los síntomas más comunes incluyen sangrado después de la menopausia (84.6%) y anomalías en el revestimiento del útero, como hiperplasia (36.4%) o pólipos (18.2%).
  3. Síntomas no relacionados con hormonas (23.8%):

    • Estas pacientes suelen presentar tumores más grandes (con un tamaño promedio de 13.4 cm), dolor abdominal intenso (36.8%) o ruptura espontánea del tumor (31.6%).

¿Cómo son estos tumores al microscopio?

Características del tumor:

  • Ubicación: En el 96.3% de los casos, el tumor afecta solo un ovario, y es más común en el lado derecho (52.5%).
  • Tamaño: Los tumores asociados con síntomas no hormonales son los más grandes (13.4 cm), mientras que los relacionados con hormonas masculinas o femeninas son más pequeños (7.7 cm y 8.6 cm, respectivamente).
  • Apariencia: Alrededor de la mitad de los tumores tienen partes sólidas y quísticas (53.8%), mientras que el resto son completamente sólidos (46.3%).

Grado de diferenciación y etapa:

  • Grado histológico: La mayoría de los tumores (62.5%) están poco diferenciados, lo que significa que las células cancerosas se parecen menos a las células normales. Un 30.0% están moderadamente diferenciados, y solo el 6.3% están bien diferenciados.
  • Etapa (según la clasificación FIGO):
    • Etapa IA/IB: 72.5% de los casos.
    • Etapa IC: 25.0% (presencia de líquido en el abdomen o ruptura del tumor).
    • Etapas avanzadas (IIIC/IV): 2.5%.

Factores de pronóstico:

  • Los tumores poco diferenciados, aquellos con elementos heterólogos (7.5%, como músculo estriado inmaduro) o patrones retiformes (11.3%) tienden a ser más agresivos. Las pacientes con síntomas no hormonales suelen tener tumores más grandes, en etapas avanzadas y poco diferenciados.

¿Cómo se tratan estos tumores?

Cirugía:

  • Preservación de la fertilidad: El 56.3% de las pacientes jóvenes optaron por cirugías conservadoras, como la extirpación del tumor o de un solo ovario.
  • Cirugía radical: El 31.3% de las pacientes, especialmente aquellas con enfermedad avanzada o en la menopausia, se sometieron a la extirpación completa del útero y ambos ovarios.
  • Procedimientos de estadificación: Solo el 16.3% de las pacientes recibieron una extirpación de los ganglios linfáticos, pero no se encontraron metástasis en ninguno de los casos.

Quimioterapia adyuvante:

  • Uso: El 60.0% de los tumores moderada o poco diferenciados recibieron quimioterapia. Los tratamientos más comunes incluyeron combinaciones de cisplatino, etopósido y bleomicina (46.8%).
  • Efectividad: No hubo diferencias significativas en las tasas de recurrencia entre las pacientes que recibieron quimioterapia (17.8%) y las que no (6.7%). Los tumores recurrentes mostraron resistencia a los fármacos.

¿Qué sucede después del tratamiento?

Recurrencia:

  • Frecuencia: El 12.5% de las pacientes tuvieron una recurrencia, en promedio a los 19 meses.
  • Factores de riesgo: Los síntomas no hormonales, tumores grandes (≥10 cm), etapas avanzadas (≥IC) y la presencia de elementos retiformes o heterólogos aumentaron el riesgo.
  • Lugares de recurrencia: La mayoría de las recurrencias ocurrieron en la pelvis o el abdomen (60.0%), con un caso de metástasis en el hígado y los pulmones.

Mortalidad:

  • El 6.3% de las pacientes fallecieron debido a la enfermedad. Cuatro de estas muertes ocurrieron después de una recurrencia, y una paciente en etapa IV murió poco después del diagnóstico.
  • La supervivencia general fue del 90.8% después de un seguimiento de hasta 383 meses.

¿Qué pasa con la fertilidad después del tratamiento?

De las 19 pacientes que deseaban embarazarse:

  • El 78.9% logró tener hijos, incluyendo dos casos mediante fertilización in vitro.
  • El 90.0% de las pacientes recuperaron su ciclo menstrual normal dentro de los 1–3 meses posteriores a la cirugía.

Conclusiones clave

  1. Correlación clínico-patológica:

    • Los síntomas relacionados con hormonas masculinas (en mujeres jóvenes y en etapas tempranas) tienen un pronóstico favorable.
    • Los síntomas no hormonales (en mujeres mayores, con tumores grandes y en etapas avanzadas) predicen un mayor riesgo de recurrencia y mortalidad.
  2. Consideraciones quirúrgicas:

    • La cirugía conservadora es segura para tumores en etapas tempranas y bien diferenciados.
    • La extirpación de ganglios linfáticos puede omitirse debido a la baja probabilidad de metástasis.
  3. Limitaciones de la quimioterapia:

    • No se observó un beneficio claro en la supervivencia con la quimioterapia adyuvante.
    • La resistencia a los fármacos subraya la necesidad de nuevas terapias para las enfermedades recurrentes.
  4. Marcadores de pronóstico:

    • Los tumores grandes (≥10 cm), los patrones retiformes y los elementos heterólogos requieren un seguimiento más intensivo.

Este estudio destaca la naturaleza heterogénea de los SLCT y aboga por un manejo adaptado al riesgo. El seguimiento a largo plazo es crucial, especialmente para las pacientes de alto riesgo.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001489

For educational purposes only.

Deja una respuesta 0

Your email address will not be published. Required fields are marked *