¿Cómo afectó la COVID-19 al diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama en China?

¿Cómo afectó la COVID-19 al diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama en China?

Imagina tener un bulto sospechoso en el seno, pero no poder ver al médico por restricciones sanitarias. O enfrentar retrasos en cirugías urgentes porque los hospitales están saturados. Esta fue la realidad de miles de mujeres en China durante el pico de la pandemia de COVID-19 en 2020. El cáncer de mama, la principal causa de muerte por cáncer en mujeres chinas, requiere atención rápida. Sin embargo, el virus no solo amenazó la salud, sino también la continuidad de tratamientos vitales. ¿Qué hicieron los médicos para adaptarse?


Servicios médicos en crisis

Durante enero y febrero de 2020, los hospitales chinos redujeron su capacidad para evitar contagios. Las consultas externas cayeron un 80%, y las cirugías electivas (procedimientos no urgentes, como reconstrucción mamaria) se pospusieron en el 97% de los casos. Solo se realizaron cirugías de emergencia, como extracción de tumores que podían causar complicaciones graves. Además, los médicos adoptaron equipos de protección más estrictos: máscaras N95, batas desechables y doble guante en el 62% de los casos.


Cambios en cirugía y tratamientos previos a la operación

Para pacientes con tumores grandes o que ya se habían extendido a los ganglios linfáticos, los médicos priorizaron la quimioterapia neoadyuvante (tratamiento con medicamentos antes de la cirugía). Este enfoque permitió reducir el tamaño del tumor y ganar tiempo mientras se resolvían las restricciones sanitarias.

Un dato clave: el 98% de los médicos optó por esquemas de quimioterapia cada 3 semanas en lugar de cada 2. ¿La razón? Menos visitas al hospital significaban menor riesgo de contagio. Para casos donde la cirugía ya no era posible de inmediato, el 80% de los médicos consideró seguro retrasarla hasta 1 mes después de finalizar la quimioterapia.


Ajustes en medicamentos: menos visitas, misma eficacia

Quimioterapia:

  • El 90% de los médicos recetó factores estimulantes de colonias de granulocitos (inyecciones que fortalecen las defensas) para reducir complicaciones.
  • En pacientes frágiles, se usaron dosis bajas y continuas de quimioterapia (terapia metronómica), evitando efectos secundarios graves.

Terapia hormonal:

  • El 96% de los médicos cambió a inyecciones de bloqueadores hormonales cada 3 meses, en lugar de mensuales.

Medicamentos dirigidos:

  • Para cánceres con receptores hormonales positivos, se prefirieron pastillas como los inhibidores de CDK4/6 (medicamentos que frenan el crecimiento celular) en el 91% de los casos.
  • En tumores HER2 positivos, después de 4-6 ciclos de terapia intravenosa, el 81% de los médicos optó por pastillas como el pyrotinib para continuar el tratamiento en casa.

Radioterapia pospuesta y seguimiento a distancia

El 60% de los pacientes retrasó la radioterapia (tratamiento con rayos X de alta energía) entre 1 y 2 meses. Mientras esperaban, muchos iniciaron terapias hormonales o dirigidas para mantener controlada la enfermedad.

El seguimiento tradicional en persona fue reemplazado por llamadas, mensajes por WeChat (una app de mensajería) o videoconsultas en el 61% de los hospitales. Además, el 88% de los médicos usó redes sociales para educar a pacientes sobre cómo manejar efectos secundarios o ansiedad durante la pandemia.


Políticas clave que marcaron la diferencia

El gobierno chino implementó dos medidas vitales:

  1. Recetas médicas de larga duración: Permitió surtir medicamentos para 3 meses en el 98% de las regiones, reduciendo visitas a farmacias.
  2. Telemedicina cubierta por seguros: En el 50% de las zonas, las consultas en línea pasaron a ser reembolsables, facilitando el acceso a atención remota.

Wuhan: el epicentro de la adaptación

En Wuhan, ciudad donde comenzó la pandemia, todas las cirugías no urgentes se suspendieron. Los médicos se enfocaron en terapias orales y atención psicológica intensiva. Las videoconsultas se duplicaron (7 sesiones semanales por hospital), y se crearon equipos especializados para apoyar emocionalmente a pacientes.


Lecciones aprendidas y preguntas pendientes

La pandemia aceleró cambios que podrían perdurar:

  • Mayor aceptación de cirugías conservadoras (extirpar solo el tumor, no todo el seno).
  • Uso permanente de telemedicina para pacientes en zonas rurales o con movilidad limitada.

Sin embargo, quedan dudas: ¿afectarán los retrasos en cirugías o los cambios en quimioterapia la supervivencia a largo plazo? Estudios futuros deberán responder esto.


Conclusión

La COVID-19 obligó a reinventar el manejo del cáncer de mama en China. Aunque las soluciones fueron temporales, demostraron que es posible equilibrar urgencias sanitarias con atención oncológica. La telemedicina, el apoyo emocional y políticas flexibles serán clave en futuras crisis.

[doi.org/10.1097/CM9.0000000000001347]
Nota: Este artículo es solo para fines educativos. Siempre consulta a un profesional de salud para decisiones médicas.

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