¿Por qué millones en China no se realizan pruebas críticas de VIH?
Las pruebas de VIH (virus de inmunodeficiencia humana) salvan vidas. Conocer tu estado temprano significa comenzar el tratamiento antes y prevenir la propagación. Sin embargo, en China, casi 1 de cada 3 personas con VIH no sabe que lo tiene. ¿Por qué existe esta brecha y cómo podemos solucionarla?
Pruebas de VIH en China: Progresos y brechas
Las pruebas de VIH son el primer paso para controlar el virus. Cuando las personas conocen su estado, pueden acceder a medicamentos que salvan vidas y evitar transmitir el VIH a otros. En la última década, China ha realizado pruebas a millones más de personas. En 2014, 128 millones de personas se hicieron la prueba. Para 2018, ese número aumentó a 241 millones. Más pruebas significan más diagnósticos: los casos nuevos detectados a través de pruebas aumentaron de 100,000 a 148,000 en esos años.
Pero hay un problema. Para 2018, solo el 68.9% de las personas con VIH en China conocía su estado. El objetivo del país es alcanzar el 90%. No cumplir con esta meta deja a miles sin tratamiento y en riesgo de propagar el VIH.
Cómo China realiza pruebas de VIH
China utiliza dos estrategias principales: pruebas pasivas (ofrecidas durante la atención rutinaria) y pruebas activas (las personas buscan las pruebas por sí mismas).
Pruebas Pasivas: Detectar el VIH en la atención diaria
- Detección en Donaciones de Sangre: Desde 2016, todos los centros de sangre deben usar dos métodos: pruebas tradicionales de anticuerpos y pruebas de ácido nucleico (NAT, una prueba que detecta el virus mismo). Este enfoque dual ha hecho que las transfusiones de sangre sean más seguras. No se han reportado casos de VIH por transfusiones desde entonces.
- Pruebas en Hospitales: Los médicos ahora sugieren pruebas de VIH durante visitas rutinarias, especialmente en áreas de alto riesgo como clínicas de fiebre o departamentos de ITS (infecciones de transmisión sexual). Los hospitales detectan más de la mitad de los casos nuevos de VIH.
- Chequeos Pre-matrimoniales y de Embarazo: En regiones de alto riesgo, se alienta a las personas que se casan o planean un embarazo a realizarse pruebas. Los trabajadores en bares, clubes o salones de belleza pueden hacerse pruebas cada seis meses.
Pruebas Activas: Llegar a quienes están en riesgo
- Clínicas de Pruebas Gratuitas: Más de 10,000 clínicas ofrecen consejería y pruebas voluntarias (VCT). En 2017, el 27% de los casos nuevos de VIH se detectaron aquí. Estas clínicas también enseñan prevención a quienes dan negativo.
- Autopruebas de VIH: Desde 2016, China ha vendido kits de autoprueba de VIH en farmacias y en línea. La privacidad es importante: muchas personas evitan las clínicas debido al estigma. Entre 2016 y 2019, se colocaron autopruebas basadas en orina en 73 universidades. Esto aumentó las pruebas entre estudiantes de alto riesgo.
Por qué las pruebas aún son insuficientes
A pesar del progreso, persisten tres grandes obstáculos:
- Poblaciones no Diagnosticadas: Solo el 56% de los hombres homosexuales y bisexuales (un grupo de alto riesgo) con VIH conocen su estado. Los adultos mayores también están en riesgo: el 70% de los mayores de 50 años diagnosticados entre 2008 y 2014 tenían daño inmunológico severo (recuentos de CD4 por debajo de 350).
- Baja Prueba Activa: En 2018, solo 1 de cada 4 pruebas fue realizada por personas que las buscaron activamente. El miedo al estigma y la falta de conciencia mantienen los números bajos.
- Diagnósticos Tardíos: Entre 2010 y 2014, el 35-42% de las personas fueron diagnosticadas tarde, perdiendo años de tratamiento. La atención tardía aumenta las tasas de mortalidad: el VIH causó 18,800 muertes en 2020, cuatro veces más que el COVID-19.
Cuatro formas de cerrar la brecha en las pruebas
1. Enseñar el «Por qué» y el «Cómo» de las pruebas
Muchos no se hacen pruebas porque no entienden los riesgos del VIH. Las campañas públicas deben explicar:
- Quién debe hacerse la prueba (por ejemplo, quienes tienen sexo sin protección o comparten agujas)
- Dónde obtener pruebas gratuitas
- Qué sucede después de un resultado positivo
2. Llevar las pruebas a las comunidades
Los grupos locales pueden llegar mejor a las personas en riesgo que los hospitales. Por ejemplo:
- Trabajadores sociales distribuyen kits de autoprueba a trabajadores sexuales o usuarios de drogas.
- Las pruebas en casa permiten que las personas verifiquen su estado de manera privada.
3. Combinar herramientas en línea y fuera de línea
Crear sitios web para:
- Encontrar lugares de prueba
- Ordenar kits de autoprueba
- Recibir consejería por chat
Fuera de línea, las clínicas pueden ofrecer resultados rápidos y conectar a los pacientes con atención.
4. Probar nuevos enfoques de prueba
- Notificaciones a Parejas: En Shenyang, los hombres VIH positivos que pidieron a sus parejas que se hicieran pruebas vieron una tasa de pruebas del 75%, mucho más alta que el promedio.
- Pruebas de «Paga Adelante»: Un estudio permitió que las personas obtuvieran pruebas gratuitas si pagaban por las de alguien más. Esto duplicó las tasas de prueba entre hombres homosexuales.
- Pruebas en Redes Sociales: Capacitar a líderes comunitarios (por ejemplo, influenciadores en comunidades gay) para que animen a sus amigos a hacerse pruebas.
El camino por delante
China tiene como objetivo que el 95% de las personas con VIH conozcan su estado para 2030. Alcanzar esta meta requiere:
- Combatir el estigma con educación
- Hacer que las pruebas sean fáciles de acceder
- Usar tecnología y redes comunitarias
Como dijo el tema del Día Mundial del SIDA 2018: «Hazte la prueba activamente, conoce tu estado, mantente saludable juntos.» Cada prueba nos acerca más a detener la propagación del VIH.
Para fines educativos únicamente
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001812