¿Qué hacer cuando una arteria del cuello está casi o completamente bloqueada?
El accidente cerebrovascular (ACV) es la segunda causa de muerte en el mundo. Una de las razones principales es el bloqueo de las arterias que llevan sangre al cerebro, especialmente la arteria carótida interna (ACI). Cuando esta arteria se obstruye de manera crónica, puede causar síntomas graves como mareos, pérdida de visión o incluso un ACV. Pero, ¿cómo se trata este problema cuando la arteria está casi o completamente bloqueada?
¿Qué es la obstrucción de la arteria carótida?
La arteria carótida interna es una de las principales arterias que suministran sangre al cerebro. Cuando esta arteria se bloquea parcialmente (casi obstruida) o completamente (obstrucción total), el flujo de sangre al cerebro se reduce. Esto puede causar síntomas como mareos, debilidad en un lado del cuerpo o dificultad para hablar.
¿Cómo se diagnostica?
Para diagnosticar este problema, los médicos utilizan una técnica llamada angiografía por sustracción digital (ASD). Esta prueba permite ver cómo fluye la sangre a través de las arterias. Los médicos buscan señales como:
- Un llenado lento de la arteria con el líquido de contraste.
- La formación de vasos sanguíneos adicionales (colaterales) que intentan compensar el bloqueo.
- Una reducción en el diámetro de la arteria en comparación con la arteria del otro lado del cuello.
- Una reducción en el diámetro de la arteria en comparación con la arteria carótida externa.
Si la arteria está completamente bloqueada, no se verá ningún flujo de sangre más allá de la bifurcación de la arteria carótida común.
¿Quiénes son candidatos para el tratamiento?
Los pacientes que presentan síntomas relacionados con la falta de flujo sanguíneo al cerebro, como mareos o ACV recurrentes, y que no han mejorado con medicamentos durante al menos tres meses, pueden ser candidatos para este tratamiento. Además, los médicos utilizan pruebas como la tomografía computarizada de perfusión (TCP) o la tomografía por emisión de fotón único (TEF) para confirmar que hay una reducción en el flujo sanguíneo en el lado afectado.
¿En qué consiste el tratamiento híbrido?
El tratamiento híbrido combina dos técnicas: la endarterectomía carotídea (EAC) y los procedimientos endovasculares.
-
Endarterectomía carotídea (EAC): Este es un procedimiento quirúrgico en el que se elimina la placa que está bloqueando la arteria. Se realiza bajo anestesia general. Después de quitar la placa, los médicos aseguran la pared interna de la arteria con puntos de sutura.
-
Procedimientos endovasculares: Si la arteria sigue estrecha o si hay problemas en áreas más profundas, los médicos utilizan un stent (un pequeño tubo de malla) para mantener la arteria abierta. Este stent se coloca utilizando un catéter que se introduce a través de la ingle.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
Para los casos de casi obstrucción, primero se realiza la EAC. Si la pared interna de la arteria es muy frágil, se coloca un stent para asegurar que la arteria permanezca abierta.
En los casos de obstrucción total, se realiza la EAC para eliminar la placa y los coágulos. Si no hay flujo de sangre después de esto, se utiliza un catéter especial para extraer los coágulos restantes. Luego, se coloca un stent en las áreas más profundas de la arteria que no se pueden alcanzar con la cirugía.
¿Cuáles son los resultados?
En un estudio reciente, 16 pacientes (7 con casi obstrucción y 9 con obstrucción total) fueron tratados con este enfoque híbrido. El éxito técnico se logró en el 87.5% de los casos.
- Complicaciones: Solo un paciente tuvo una complicación durante el procedimiento (una fístula carótido-cavernosa), que se corrigió de inmediato. No hubo casos de ACV o muerte en los primeros 30 días después del procedimiento.
- Resultados a largo plazo: Dos pacientes desarrollaron un nuevo estrechamiento de la arteria (restenosis) que requirió tratamiento adicional. Un paciente tuvo una oclusión asintomática de la arteria que se manejó sin intervención.
¿Qué factores son clave para el éxito?
- Evaluación del flujo sanguíneo: Es crucial asegurarse de que haya un flujo adecuado más allá de la obstrucción. Las pruebas de perfusión como la TCP o la TEF ayudan a identificar a los pacientes que se beneficiarán más del tratamiento.
- Uso de stents: En casos donde la pared de la arteria es frágil o donde hay placas inaccesibles, los stents son esenciales para mantener la arteria abierta.
- Manejo del catéter: Durante el procedimiento, los médicos mantienen un flujo constante de sangre a través de la arteria para reducir el riesgo de coágulos.
- Prevención de la restenosis: En algunos casos, el nuevo estrechamiento ocurre en áreas de mayor estrés hemodinámico. Por eso, los médicos están considerando el uso rutinario de stents en estas zonas.
¿Cuáles son las limitaciones?
Este estudio tiene algunas limitaciones. Fue pequeño y no incluyó un grupo de control para comparar el tratamiento híbrido con otros enfoques. Además, los protocolos de tratamiento no estuvieron estandarizados, lo que podría haber afectado los resultados. Se necesitan estudios más grandes y aleatorizados para confirmar estos hallazgos.
Conclusión
El tratamiento híbrido que combina la cirugía abierta y los procedimientos endovasculares es una opción prometedora para los pacientes con obstrucción casi total o total de la arteria carótida interna. Este enfoque permite eliminar las placas y los coágulos de manera efectiva y asegurar que la arteria permanezca abierta con el uso de stents. Aunque los resultados iniciales son alentadores, es necesario un seguimiento a largo plazo para manejar posibles complicaciones como la restenosis.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001373
For educational purposes only.