¿Sabías que la enfermedad del hígado graso tiene un nuevo nombre? Descubre por qué importa
¿Te has preguntado alguna vez por qué algunas personas desarrollan problemas en el hígado sin consumir alcohol en exceso? Durante décadas, esta condición se ha conocido como enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés). Sin embargo, este término ha quedado obsoleto y ha sido reemplazado por uno nuevo: enfermedad del hígado graso asociada a la disfunción metabólica (MAFLD). Este cambio no es solo un ajuste de nombre, sino un avance crucial para entender y tratar mejor esta enfermedad. En este artículo, te explicamos por qué este cambio es tan importante y cómo afecta a millones de personas en todo el mundo.
El problema con el término NAFLD
La enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) se describió por primera vez en 1980. Se refiere a la acumulación excesiva de grasa en el hígado en personas que no consumen alcohol en grandes cantidades. Sin embargo, el término «no alcohólico» ha sido criticado por varias razones. Primero, define la enfermedad por lo que no es (no relacionada con el alcohol) en lugar de lo que es: un problema metabólico. Segundo, la definición de «consumo excesivo de alcohol» es vaga y varía según los expertos. Además, estudios recientes muestran que incluso pequeñas cantidades de alcohol pueden dañar el hígado a largo plazo.
Otro problema es que el diagnóstico de NAFLD requiere descartar otras causas de enfermedad hepática, como la hepatitis viral o las enfermedades autoinmunes. Esto complica el proceso y sugiere que la disfunción metabólica no influye en estas condiciones, lo cual es incorrecto. De hecho, la disfunción metabólica puede empeorar enfermedades como la hepatitis C o la hepatitis B.
El nacimiento de MAFLD
Para resolver estos problemas, un grupo internacional de expertos propuso cambiar el nombre de NAFLD a enfermedad del hígado graso asociada a la disfunción metabólica (MAFLD). Este nuevo término se basa en criterios positivos: la presencia de grasa en el hígado junto con uno o más factores metabólicos, como sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 2 o evidencia de disfunción metabólica.
Este cambio simplifica el diagnóstico y reconoce que la disfunción metabólica es un factor clave en la enfermedad. Además, MAFLD incluye todas las etapas de la enfermedad, desde la acumulación simple de grasa hasta formas más avanzadas con inflamación y fibrosis (cicatrización del hígado). También permite diagnosticar condiciones como la «cirrosis criptogénica» (cirrosis de causa desconocida) y el hígado graso en personas delgadas, basándose en criterios metabólicos.
¿Por qué es importante este cambio?
El cambio de NAFLD a MAFLD representa un avance significativo en la medicina. Primero, elimina el estigma asociado con el término «alcohólico». Segundo, alinea la enfermedad del hígado graso con otros problemas metabólicos, como la obesidad y la diabetes. Esto facilita la comprensión y el manejo de la enfermedad.
Para los médicos, el nuevo término simplifica el diagnóstico y permite considerar otras causas que puedan contribuir al hígado graso. También abre la puerta a la medicina de precisión, donde los tratamientos pueden adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente.
MAFLD: Un problema global
MAFLD es una enfermedad muy común. Afecta a una de cada cuatro personas en el mundo y es la principal causa de enfermedad hepática crónica en Estados Unidos y Europa. En Asia y Medio Oriente, la prevalencia está aumentando rápidamente. Se estima que para 2030, China tendrá 314 millones de casos, lo que podría convertir a MAFLD en la principal causa de cáncer de hígado, insuficiencia hepática y trasplantes en ese país.
El costo económico de MAFLD es enorme. En Estados Unidos, los costos médicos directos superan los $100 mil millones al año. En Europa, superan los €35 mil millones. A pesar de esto, las respuestas de salud pública han sido insuficientes. Por ejemplo, en 2019, ningún país europeo tenía estrategias escritas para abordar MAFLD.
El camino hacia adelante
El cambio de NAFLD a MAFLD es un momento crucial en la medicina. Ya está generando conciencia y mejorando la investigación y el manejo clínico. Sin embargo, para maximizar su impacto, es esencial que el nuevo término sea adoptado por pacientes, médicos, organizaciones médicas y la industria farmacéutica.
En conclusión, el cambio de NAFLD a MAFLD refleja un avance en la comprensión y el manejo de la enfermedad del hígado graso. Al adoptar un enfoque más inclusivo y basado en la ciencia, MAFLD ofrece un marco más claro para diagnosticar y tratar esta enfermedad. Con su creciente prevalencia, este cambio es crucial para reducir la carga de la enfermedad y mejorar los resultados para los pacientes en todo el mundo.
For educational purposes only.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000981